Dos militantes de los movimientos rivales Hamas y Fatah, así como un adolescente, fueron muertos el viernes en la franja de Gaza, al reiniciarse las violencias entre palestinos después de un breve periodo de calma.
Un militante del Fatah resultó muerto por una fuerza de seguridad afiliada al Hamas, unas horas después de una explosión que costó la vida a un miembro de esta fuerza, indicaron fuentes médicas.
Nabil Al-Jarjir, de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa afiliadas al Fatah del presidente Mahmud Abas, fue muerto en la madrugada en Jabaliya, en el norte de la franja de Gaza, se precisó.
Un portavoz del Fatah, Maher Miqdad, acusó a la Fuerza ejecutiva dependiente del ministerio del Interior, controlado por el Hamas, de haber «ejecutado» a Jarjir después de haber cercado su casa.
Por su parte, el Hamas señaló en un comunicado que Jarjir fue muerto «en un enfrentamiento» con miembros de la Fuerza ejecutiva que fueron a detenerlo.
Calificando a Jarjir de «lacayo de los golpistas», referencia a los líderes del Fatah, el Hamas afirmó que era «el sospechoso principal» en la explosión que el jueves en la noche costó la vida a un miembro de la Fuerza ejecutiva.
La explosión de un artefacto al paso de un jeep de esta fuerza dejó doce heridos, siete de los cuales estaban en el vehículo. Dos de ellos sucumbieron a sus heridas.
El primer ministro palestino, perteneciente al Hamas, Ismael Haniyeh, denunció el viernes este ataque, y lo calificó de «lamentable».
Poco después de la muerte de Jarjir, un activista del Hamas, Raed Soboh, fue muerto y un segundo quedó herido en Jabaliya, cuando hombres armados dispararon contra el automóvil en que viajaban, según fuentes médicas.
El coche blanco de los disparos estaba equipado con altavoces con los que los dos activistas llamaban a la población a participar en una manifestación del Hamas este mismo día, para conmemorar el primer aniversario de la victoria del movimiento en las legislativas palestinas.
Por otra parte, militantes del Fatah secuestraron por la muerte de Jarjir, a nueve miembros del Hamas.
La Fuerza ejecutiva replicó deteniendo a cinco militantes del Fatah.
El Fatah y el Hamas, protagonistas en una crisis política que degeneró en mortíferos enfrentamientos, habían iniciado el martes una nueva rueda de diálogo para la instalación de un gobierno de unión nacional.
Otra reunión de este tipo, provista para este viernes, fue «postergada» para el domingo luego de los últimos enfrentamientos.
Esta enésima serie de diálogos comenzó dos días después de un encuentro en Damasco entre el presidente palestino y jefe del Fatah, Mahmud Abas y el número uno del Hamas, Jaled Mechaal.
Antes de este encuentro, la tensión entre los dos movimientos estaba en su punto máximo después del anuncio hecho por Abas el 16 de diciembre sobre su decisión de convocar a elecciones anticipadas debido al fracaso de las conversaciones para formar un gabinete de unión nacional.
El Hamas calificó la decisión de «golpe de Estado».
Las violencias entre los movimientos provocaron más de treinta muertos, si bien una calma relativa imperaba desde hace dos semanas.