Nuevos ataques contra petroleras


El gigante petrolero anglo-holandés Shell fue atacado hoy por cuarta vez en tres dí­as en el sur de Nigeria, mientras las autoridades seguí­an sin dar importancia a la «guerra del petróleo» lanzada el domingo por el principal grupo armado de la región.


«Un tramo muy importante de un oleoducto que puede pertecer a Agip y Shell fue dinamitado hoy en Rumuekpe, en el Estado de Rivers», afirmó el Movimiento para la Emancipación del Delta del Ní­ger (MEND) en un comunicado.

Horas antes, el MEND habí­a reivindicado otro atentado, éste contra una estación de bombeo secundaria de Shell.

«Ayer, los combatientes del MEND y el NDVF (Fuerza de Voluntarios del Pueblo del Delta del Ní­ger) atacaron y destruyeron la estación de bombeo secundaria en Orubiri», afirmaba la reivindicación.

El portavoz de las fuerzas conjuntas de ejército y policí­a nigerianos en la región (Joint Task Force), el teniente coronel Musa Sagir, confirmó el ataque contra la estacion de bombeo, precisando que fue perpetrado con explosivos por un comando a bordo de ocho lanchas rápidas.

Un incendio se declaró en la estación de bombeo tras el ataque, en el que las fuerzas del orden no sufrieron muertos ni heridos, precisó.

Las compañí­as petroleras no habí­an hecho todaví­a comentarios sobre estos nuevos atentados.

Con estos dos ataques ascienden a cuatro los atentados reivindicado por el MEND contra instalaciones petroleras desde que el pasado domingo declaró una «guerra del petróleo» en el sur de Nigeria, bautizada «Huracán Barbarrosa».

El grupo armado amenazó por otra parte con atentar contra la instalación en alta mar de Agbami, perteneciente al grupo estadounidense Chevron, y la de Bonga, propiedad de Shell y que ya atacó en junio pasado. «Aconsejamos a todos los trabajadores que evacúen Bonga y Agbami antes de la llegada del Huracán Barbarrosa», afirmó el grupo rebelde.

Mientras tanto, las autoridades nigerianas seguí­an sin dar demasiada importancia a esta «guerra del petróleo» y preferí­an insistir en los aspectos polí­ticos del «dossier Delta», en especial la reciente creación de un ministerio especí­fico encargado del desarrollo y la pacificación de esta zona vital para el paí­s.

Así­, un gobernador de la región se esforzó el martes por asegurar a la compañí­as extranjeras que la seguridad de sus empleados está garantizada.

El Delta del Ní­ger -de donde Nigeria obtiene el 90% de sus divisas- es una región muy rica en petróleo y escenario tradicional de disturbios y rebeliones.

Desde su aparición en 2006, el MEND, que junto a otros grupos de la región afirma combatir a favor de un mejor reparto de las riquezas generadas por la explotación del petróleo, ha multiplicado los ataques, secuestros de extranjeros y sabotajes en tierra y mar.

Esto ha hecho perder al paí­s cerca de una cuarta parte de su producción diaria de crudo y, desde hace unos meses, su lugar de primer productor de petróleo de Africa, que ahora recae en Angola, según cifras de la Organización de Paí­ses Productores de Petróleo (OPEP).

Nigeria pierde asimismo unos 80 mil barriles de petróleo por dí­a solamente debido al tráfico ilegal, a menudo organizado por hombre polí­ticos influyentes.

Actualmente, su producción oscila entre 1,8 y 2 millones de barriles por dí­a, contra 2,6 mbd hace dos años. Las autoridades quieren alcanzar 4 mbd en 2010, un objetivo totalmente irrealista según la mayor parte de especialistas.