Nuevo Plan Integral, Igualitario y Participativo


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El sistema de agua potable de la Ciudad de Guatemala tiene dos graves problemas, a consecuencia del abandono, descuido y negligencia durante estos últimos 25 años.

Luis Leal
Alianza UNE-GANA

El primero, el agua potable solo llega a un poco más de 225 mil hogares, en una ciudad donde hay más de un millón de habitantes. Como siempre, los más afectados son los barrios, colonias y asentamientos; donde la gente pobre que vive en ellos, para satisfacer sus necesidades, tiene que comprar el agua por toneles, que muchas veces no es potable, en lugar de acceder a un servicio regular, con la cantidad y calidad adecuada, y a un precio razonable. El resultado de todo esto es que las familias de los barrios más humildes, quienes no tienen los recursos económicos suficientes, tienen que pagar hasta 10 veces más cara el agua. 
 
El segundo, que la infraestructura está totalmente deteriorada. Una de las consecuencias más graves de este deterioro son las fugas en las tuberí­as de conducción, perdiéndose por esta causa hasta un 40% del  total de agua en circulación. Es decir, agua potable que podrí­a llegar a unos 90 mil hogares que hoy carecen de este servicio. Este despilfarro, causado por el mal estado de las tuberí­as, es inadmisible; cuando la obligación de la Municipalidad es satisfacer la demanda de toda la población que no recibe este servicio. 
 
El saneamiento de la Ciudad de Guatemala no está favoreciendo el  medio ambiente, por el contrario, se ha venido convirtiendo en un problema de polución de grandes proporciones, contaminando no solo la ciudad, sino que también las microcuencas en donde se desfogan las aguas residuales, que en su mayorí­a no reciben ningún tratamiento.  Las aguas residuales que son procesadas en plantas de tratamiento son una porción insignificante;  de hecho, la gran mayorí­a va a parar a los rí­os circunvecinos, los que la conducen a contaminar los grandes cuerpos receptores de agua como el lago de Amatitlán y el rí­o Motagua. Otra parte de estas aguas residuales y las lixiviadas de los vertederos de basura son  absorbidas directamente por las capas inferiores del subsuelo, contaminando el agua del manto freático y las aguas profundas, de donde posteriormente, a través de pozos, obtenemos el agua subterránea. Es decir, estamos contaminando la misma agua que tomamos. Por ello, nuestra propuesta contempla que cualquier proyecto serio de agua potable debe hacerse en forma integrada con un proyecto de saneamiento, que cuente con su respectiva planta de tratamiento y que sea amigablemente con el ambiente.   
 
 
 
Propuestas con participación y compromiso social
Esta tiene tres componentes sobre los cuales se sustenta: 
 
El primero se sustenta en promover el involucramiento y la participación de la ciudadaní­a en la búsqueda de soluciones para esta y otro problemas y necesidades que se presentan en nuestra Ciudad.
 
El segundo es el inicio de un ambicioso plan de ejecución de obras de introducción y mejoramiento del sistema de agua potable para reemplazar la actual infraestructura, la cual se encuentra completamente deteriorada; buscando llevar agua potable en forma eficiente a toda la Ciudad, pero especialmente a los barrios más humildes que por ahora carecen de un servicio decente. 
 
El tercero contempla la coordinación de esfuerzos con los otros municipios del írea Metropolitana y con el Gobierno Central. Nos apoyaremos mutuamente y juntos daremos una respuesta adecuada al problema del agua potable y el saneamiento, que actualmente agobia a la población de la Ciudad de Guatemala.  
 
Participación ciudadana
Nuestra concepción de Gobierno Municipal radica en la Participación Ciudadana: Que los vecinos participen en forma real, constante y efectiva, involucrados de lleno en las grandes decisiones. Nuestra ideologí­a socialdemócrata es ampliamente abierta e invita a los vecinos a participar.  Hay muchos ejemplos de aplicación de polí­ticas públicas que han sido exitosas en otras ciudades del mundo, que tiene como elemento distintivo la participación ciudadana. Nuestro compromiso no es electoral y la participación de los vecinos no debe ser solamente cada cuatro años, nuestro compromiso es por la transformación y el desarrollo de nuestra ciudad y nuestro paí­s. 
 
En el caso del agua potable, Bogotá, la capital de Colombia, es un ejemplo claro de lo que puede lograr el Gobierno Municipal con la participación de su gente. Bogotá es una ciudad muy parecida en varios aspectos a Guatemala, sobre todo por la altura y las fuentes de agua. Esta ciudad, durante la década del 90, estuvo cerca de tener que imponer el racionamiento de agua, por la escasez de este recurso. El Alcalde Municipal, en ese tiempo, Antanas Mockus, un académico devenido en funcionario, propuso un enfoque novedoso para la solución del problema: en vez de racionar el agua e imponer sanciones a aquellos que la usaran indebidamente, propuso a través de una campaña de concientización masiva un plan de ahorro voluntario en el cual los vecinos de la Ciudad iban a ser parte de la solución del problema. La campaña fue un éxito rotundo ya que aumentó el ahorro y no hizo falta racionar el agua. Los vecinos de la ciudad entendieron que la solución dependí­a en gran parte del ahorro de agua y que este ahorro dependí­a de la actitud de ellos mismos, por lo que todos comprendieron que los vecinos de la ciudad eran parte central de la solución. 
 
La propuesta de la UNE para el gobierno municipal es hacer algo similar: construir nuevas obras y mejorar la red existente, pero por sobre todo, invitar al ciudadano a participar y ser parte de la solución. No hay un solo problema que la Ciudad de Guatemala enfrente en la actualidad -ya sea el agua, la inseguridad, el transporte o la basura- que no pueda resolverse con mayor facilidad con la participación activa de los vecinos y los municipios aledaños a la ciudad. Esto es lo novedoso de nuestra propuesta: Un gobierno eficiente con la participación de toda la gente.
 
Obras y Acciones:
Nuestra propuesta para la Ciudad de Guatemala contempla obras y acciones que tendrán como objetivo central enfrentar el problema del agua potable de una manera integral y eficiente, buscando soluciones urgentes pero pensando en el largo plazo. Por ello, proponemos poner en marcha la ejecución de las siguientes obras y acciones que tienen por objetivo mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la ciudad y salvaguardar el medio ambiente: 
 
1. Reacondicionar el servicio de las redes de conducción de agua potable ya existentes. Esto implica efectuar un diagnostico profundo de todo el sistema de conducción, para plantear las alternativas de solución a ese alto porcentaje de agua que actualmente se fuga del sistema.
2. Promover una polí­tica seria, responsable y efectiva para recuperar el lago de Amatitlán. Si bien el lago de Amatitlán no se sitúa en el Municipio de Guatemala, es urgente coordinar esfuerzos con las municipalidades correspondientes para mejorar y conservar este reservorio de agua. Dada la importancia que tiene el Lago de Amatitlán para la ciudad de Guatemala y municipios vecinos, proponemos solicitarle al Congreso de la Republica, con carácter de urgente, se apruebe una ley que prohí­ba el uso de fosfatos en jabones y detergentes. Estos, aparte de hacer más difí­cil el proceso de tratamiento del agua, favorecen el crecimiento de algas, que consumen el oxigeno.
3. Construcción de más plantas de tratamiento de aguas residuales. Es necesario procesar las aguas residuales, que representan aproximadamente el 80% del agua potable que ingresa a la ciudad.  En la actualidad las estadí­sticas municipales indican que el servicio de drenaje se le presta a un poco más de 225 mil hogares, el resto de hogares de la Ciudad, que es el más alto porcentaje, está vertiendo las aguas residuales en pozos de absorción o a flor de tierra. Las dos formas son contaminantes, por lo que es necesario y urgente cubrir el 100% de los hogares de la Ciudad con drenajes sanitarios y que estos vayan a plantas de tratamiento. Las aguas tratadas pueden llegar a los cuerpos receptores, como el Lago de Amatitlán y otras a embalses construidos para tal fin. 
4. Construcción de embalses. Nuestro Plan de Gobierno Municipal propone la construcción de embalses, los que tendrí­an dos funciones: recibir parte de las aguas tratadas por las nuevas plantas de tratamiento que se construirán; y acumular agua de lluvia como reserva para alimentación de mantos acuí­feros. Es decir, el sistema de embalses funcionará como funciona un depósito de agua en una casa: almacenando agua para cuando haga falta.
5. Construcción de nuevos colectores de aguas negras y pluviales. Los colectores que actualmente tiene la Ciudad de Guatemala presentan serias deficiencias, tanto de construcción como de filtraciones y otros, según los geólogos enviados por la UNAM, por lo que han empezado a colapsar. Los agujeros formados en las zonas 2 y 6 son un ejemplo de ello, y es seguro que de no tomarse las acciones pertinentes como las recomendadas por los profesionales antes mencionado estas catástrofes se seguirán repitiendo. Asimismo, en la época lluviosa los casos de inundaciones severas se presentarán en las diferentes zonas de la Ciudad.
6. Promover Ley General de Aguas. En conjunto con las demás municipalidades del paí­s y otros actores interesados, impulsaremos en el  Congreso de la República la aprobación de la Ley General de Aguas, instrumento necesario para regular el uso de estas en todas sus fases primarias hasta llegar al reciclaje.
 
Alianzas estratégicas con Municipios vecinos y el Gobierno Nacional
Como dice el dicho popular “una sola golondrina no hace verano….”, y es por ello que consideramos que no se puede resolver el problema del agua potable y drenaje sanitario en la Ciudad de Guatemala sin el apoyo y coordinación de los municipios vecinos y el Gobierno Central.
 
Nuestro propósito es buscar una solución integral que favorezca a todos y todas, por ello debe ser de interés general unificar esfuerzos a fin de anticiparse a una grave crisis de escasez de agua, falta de drenajes y contaminación ambiental por falta de tratamiento de las aguas residuales. 
 Queremos recordar que el año pasado la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que reconoce al agua potable y al saneamiento básico como un derecho humano, esencial para el pleno disfrute de la vida y de los demás derechos humanos. En consecuencia todas nuestras acciones y propuestas en relación a este tema tendrán por objetivo lograr que se respete este derecho esencial a todas y todos los habitantes. Para lograrlo, haremos un gobierno eficiente con la participación de toda la gente.

Planteamiento Municipalune_logo_02062011


“Los más afectados son los barrios, colonias y asentamientos; donde la gente pobre que vive en ellos, para satisfacer sus necesidades, tiene que comprar el agua por toneles, que muchas veces no es potable”.

“El saneamiento de la Ciudad de Guatemala no está favoreciendo el  medio ambiente, por el contrario, se ha venido convirtiendo en un problema de polución de grandes proporciones”.

“Que los vecinos participen en forma real, constante y efectiva, involucrados de lleno en las grandes decisiones”.

“No hay un solo problema que la Ciudad de Guatemala enfrente en la actualidad -ya sea el agua, la inseguridad, el transporte o la basura- que no pueda resolverse con mayor facilidad con la participación activa de los vecinos”.

“Nuestro propósito es buscar una solución integral que favorezca a todos y todas, por ello debe ser de interés general unificar esfuerzos a fin de anticiparse a una grave crisis de escasez de agua, falta de drenajes y contaminación ambiental”.