«El Primer Ministro autorizó el suministro de 50 transportes de tropas livianos, la mitad de los cuales será desplegada en los próximos meses en Naplusa, y la otra mitad más tarde en el sur de Cisjordania, sin duda en Belén y Hebrón», declaró Miri Eisin, la portavoz de Olmert.
Según esta fuente, esta decisión está destinada «a facilitar el lanzamiento del proceso» de paz, congelado desde hace unos siete años, que supuestamente debe comenzar después de la reunión del martes próximo en Annapolis, cerca de Washington (Estados Unidos).
En esa ocasión, Olmert se reunirá con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, bajo la égida del mandatario norteamericano George W. Bush, quien también invitó a unos 40 países, incluyendo a los otros miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: China, Francia, Gran Bretaña y Rusia.
Igualmente asistirán a este encuentro el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el representante especial del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair, el secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, el Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior Javier Solana, la Comisión Europea y la presidencia de la Unión Europea (Portugal). El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional participarán en calidad de observadores.
Entre los otros «gestos de buena voluntad» de Olmert figura la próxima liberación de 431 detenidos miembros del Fatah, el movimiento del presidente Palestino. El primer ministro israelí prometió nuevamente que congelará la creación de nuevas colonias y que unas 100 colonias no autorizadas serán desmanteladas en Cisjordania.
No obstante, tanto Olmert como su ministro de Defensa, Ehud Barak, destacaron que la construcción en las colonias existentes continuaría, a pesar de la enérgica oposición palestina.
Según Miri Eisin, «Rusia solicitó hace algunas semanas poder entregar vehículos blindados livianos a la Autoridad Palestina únicamente en Cisjordania, y el primer ministro aceptó».
Esta portavoz destacó igualmente que el ex primer ministro israelí Ariel Sharon ya había autorizado la entrega de transportes de tropas rusas en 2005.
Estas entregas se atrasaron y su suministro luego fue congelado por Rusia después de la victoria electoral del Hamas en enero de 2006 y la toma de control por parte de los islamistas de la franja de Gaza a mediados de junio.
Estos vehículos operarán en Naplusa, un foco de violencia en el norte de Cisjordania, donde varios cientos de policías palestinos se desplegaron a comienzos de noviembre en cooperación con Israel.
Los vehículos deben ser entregados por Jordania, precisó la radio militar, agregando que los palestinos también recibirán 1.000 fusiles, así como dos millones de balas de pistolas.
Según la radio, los responsables del ejército y del Shin Beth, el servicio de seguridad interior, se opusieron a la entrega de los vehículos blindados por temor a que caigan en manos del Hamas si los islamistas se apoderan de Cisjordania.
«Es inconcebible entregar esas armas, ya que pronto veremos a los terroristas del Hamas disparar contra nuestras tropas con esos vehículos», advirtió el jefe de la oposición de derecha, Benjamin Netanyahu.
Vehículos similares habían sido entregados a la Autoridad Palestina y desplegados en la franja de Gaza después de los acuerdos de Oslo de 1993. Muchos de ellos fueron destruidos por la aviación israelí luego del comienzo de la segunda Intifada, en septiembre de 2000.