Nuevo ataque con excavadora


Un palestino hirió hoy a dieciséis personas en un nuevo atentado mediante una excavadora en Jerusalén, el segundo en tres semanas, antes de ser abatido por un guardia fronterizo.


El conductor del vehí­culo de obra, Ghassan Abu Tir, de 22 años, natural de un pueblo situado en la parte oriental de la ciudad santa, Oum Touba, próximo a Belén, (Cisjordania), trató en un primer lugar de volcar un autobús, antes de dañar varios coches.

El atentado se produjo a una decena de metros del hotel King David donde está previsto que se aloje desde hoy el candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, que visitará durante 24 horas Israel y Cisjordania ocupada.

La policí­a israelí­ destacó que la visita de Obama estará acompañada de un fuerte dispositivo de seguridad.

Antes de su llegada a Israel, Barack Obama condenó desde Ammán el ataque mediante excavadora y destacó que respalda a Israel en su lucha «contra el terrorismo».

«Es una repetición de lo que sucedió el 2 de julio», declaró por su parte el jefe de la policí­a de Jerusalén, Aharon Franco.

Ese dí­a, Hussan Taysir Dwayat, de 30 años, un palestino de Jerusalén este, mató a tres israelí­es e hirió a 45 personas a bordo de una excavadora idéntica en pleno centro de la ciudad, antes de ser abatido.

«Se trata de un nuevo intento de matar a gente inocente en un acto insensato de terrorismo», declaró el portavoz del gobierno, Mark Regev.

Según la policí­a, la cifra de palestinos de Jerusalén Este implicados en «actividades terroristas» se encuentra en constante aumento.

Entre 2000 y 2007, los servicios de seguridad arrestaron a 270 sospechosos procedentes de esa parte de la ciudad, mientras que esta cifra pasó a 70 durante el primer semestre de este año, añadió la policí­a.

Los palestinos de Jerusalén Este, que ha anexado Israel, se benefician de un estatuto de residentes que les permite desplazarse y trabajar en Israel, a diferencia de los habitantes de Cisjordania.

«La policí­a y el Shin Beth (servicio de seguridad interna israelí­) examinan la situación. Es la segunda vez. Ya hemos tomado medidas. Tenemos vigilados a los habitantes de Jerusalén Este. Debemos intensificar nuestras acciones en ese sector», explicó Aharon Franco.

El autor del atentado de hoy «atacó primero a un autobús, que logró apartarse. A continuación cambió la trayectoria de la excavadora y chocó contra cinco coches, que dañó», prosiguió Franco.

Un civil israelí­ desenfundó entonces su arma y disparó hacia el hombre, antes de que un guardia fronterizo lo matase de varios balazos.

El palestino tuvo sin embargo tiempo de herir a dieciséis personas, una de ellas herida de gravedad en las piernas, según el servicio de urgencia israelí­, el Magen David Adom.

El presidente palestino, Mahmud Abas, condenó «con la mayor firmeza los ataques terroristas» y deseó «una pronta recuperación de los heridos», tras un encuentro en Jerusalén con su homólogo israelí­ Simon Peres.

«Volví­a a mi casa cuando vi la excavadora embestir un autobús cuatro o cinco veces. Todas las ventanas estallaron», declaró Yohanane Levine, de 16 años, a unos metros del vehí­culo inmóvil.

«Después, la excavadora bajó la calle empujando coches. En ese momento lo miré (al conductor) a los ojos. La gente corrí­a y dos minutos después oí­ los tiros», añadió el joven.

Según los primeros elementos difundidos por la policí­a, el guardia fronterizo llegó por la parte trasera de la excavadora, saltó y disparó en varias ocasiones, matando al conductor. A continuación rompió una ventana del vehí­culo para ver el interior y asegurarse de que el palestino estaba muerto.