Nueve policías murieron, siete desaparecieron y 22 fueron liberados este sábado en el rescate militar de un grupo de 38 policías retenidos desde ayer en una estación petrolera al norte del Perú por unos 3 mil indígenas, dijo el general Miguel Hidalgo, jefe de estado mayor de la Policía.
«De los 38 policías tomados como rehenes en la estación petrolera prestando resguardo de seguridad, el día de hoy (sábado) 22 de ellos han sido recuperados vivos por el ejército, nueve fallecieron por los nativos, y hay siete desaparecidos», dijo Hidalgo a la radio RPP.
El general no precisó si entre los nativos hubo muertos o heridos.
Estos fallecidos se suman a once uniformados que murieron el viernes en la recuperación, por parte de la Policía, de una carretera selvática unos milkm al norte de Lima, y la revuelta provocada en poblaciones vecinas por esta acción.
Hay por lo menos siete civiles muertos pero el saldo definitivo aún no se conoce.
Los policías secuestrados estaban vigilando una estación de producción de petróleo, en la localidad de Imaza, región Amazonas, y fueron tomados rehenes por nativos que protestaban por una violenta intervención policial en la carretera unas horas antes.
El sorpresivo anuncio del rescate militar se produjo horas después que la Policía anunciara que buscaba ubicar al principal dirigente de la etnia que tomó a los rehenes para buscar una solución pacífica, según dijo el director general de la Policía, José Sánchez Farfán, cerca de la medianoche del viernes.
El origen de la jornada de violencia fue el operativo policial para despejar el viernes una carretera en la selva que unos 2.500 nativos tenían bloqueada desde hace diez días.
La operación policial llevó a que hubiera revueltas en las cercanas poblaciones de Bagua y Bagua Grande, donde hubo incendios, saqueos y tiroteos sin que hasta ahora haya un balance definitivo de víctimas.
El gobierno reconoce en total 20 policías muertos. También habla de tres civiles fallecidos aunque en este caso corresponde a un balance parcial. Fuentes médicas y de la Fiscalía han confirmado a la AFP hasta 7 muertos, y los medios locales hablan incluso hasta de 25 muertos civiles.
Los indígenas amazónicos están en pie de lucha desde comienzos de abril para que el gobierno derogue decretos que, consideran, ponen en peligro sus tierras y su supervivencia.