Europa se dotó hoy de un nuevo arsenal de leyes para aumentar la seguridad marítima y evitar catástrofes como las del «Erika» y el «Prestige», limitando el margen de maniobra tradicional de los constructores navales.
El paquete de ocho textos bautizado «Erika III» incluye la imposición de seguros obligatorios a los propietarios para indemnizar a las víctimas de catástrofes ecológicas, inspecciones sistemáticas de los navíos más sospechosos y auditorías en los pabellones de los países europeos.
Acusada de inacción tras las catástrofes ecológicas provocadas por los naufragios de los petroleros «Erika» en 1999 y «Prestige» en 2002, la UE ya había adoptado dos series de medidas para reforzar la seguridad marítima.
Ahora, la presidencia francesa de la UE y el Europarlamento cerraron en la noche del lunes al martes las negociaciones finales del nuevo paquete, que ya había recibido el apoyo de los 27 países del bloque.
«Este paquete legislativo hace del espacio marítimo europeo uno de los más virtuosos del mundo», juzgó el martes el eurodiputado socialista francés, Gilles Savary, uno de los autores del informe para la Eurocámara.
En el futuro, la UE deberá inspeccionar el 100% de los navíos más viejos que hacen escala en sus puertos. Actualmente, un cuarto de los navíos son inspeccionados. La idea es que las inspecciones sistemáticas eliminen a los «barcos-basura».