El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, inauguró hoy la nueva terminal del aeropuerto barcelonés de El Prat, la T1, que se estrenará mañana.
Se trata de la mayor inversión de las últimas dos décadas en Cataluña (noreste de España), según Zapatero, que quiso ilustrar que en su construcción se emplearon 124.729 m2 de aluminio, «que significa dos veces y media el (estadio del FC Barcelona), el Camp Nou», y tiene «casi el doble de peso de la Torre Eiffel».
Este martes es un «gran día» para una Barcelona «abierta al mundo», subrayó el presiente del gobierno, que estuvo acompañado por el presidente del gobierno regional catalán, José Montilla, y el ministro de obras públicas, José Blanco.
El mandatario español destacó que se han invertido 5.000 millones de euros (7 millones de dólares) en la obra, «el doble de lo previsto en el 2003», con lo que se consiguió «un gran aeorpuerto».
Sumando las dos terminales (T1 y T2), el aeropuerto de Barcelona podrá alcanzar los 55 millones de viajeros anuales y tendrá capacidad para realizar 90 operaciones de vuelo en una hora.
Con más de 544.00 metros cuadrados de superficie, 166 mostradores de facturación y cerca de 12.000 plazas de aparcamiento, la nueva terminal procesará 8.000 maletas por hora.
Ubicada entre las pistas actuales de El Prat, la inversión para la nueva infraestructura llegó a los 1.258 millones de euros, incluyendo el edificio de la terminal diseñado por el arquitecto español Ricardo Bofill.
Entre sus principales características figuran 101 puertas de embarque, 43 fingers -ampliables a 50-, 66 mostradores de facturación y 52 máquinas de auto-checking, además de 24,4 kilómetros de cintas transportadoras de equipaje.