Nueva tensión Cuba-Estados Unidos


Inmigrantes cubanos esperan para poder entrevistarse en la Oficina de Intereses de Estados Unidos, en La Habana. Un nuevo conflicto se ha generado luego de que Estados Unidos no permitiera el ingreso de un contratista. FOTO LA HORA: AFP ADALBERTO ROQUE

Cuba fustigó hoy que un alto funcionario de Estados Unidos se reuniera en La Habana con opositores tras un diálogo oficial de migración, una nueva tensión con el gobierno de Barack Obama, que se suma al caso de un contratista norteamericano arrestado en la isla.


En una declaración escrita, la cancillerí­a cubana denunció que el viernes tras las conversaciones migratorias, la delegación norteamericana convocó «a decenas de sus mercenarios» a la residencia del jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba (SINA).

«Con esta conducta ofensiva hacia las autoridades y el pueblo cubano», Washington «confirma que siguen en vigor los instrumentos de la polí­tica subversiva contra Cuba, pone de manifiesto su falta de voluntad real para mejorar los ví­nculos» y «para dejar atrás las acciones de burda injerencia», subrayó.

El jefe de la delegación, Craig Kelly, asistente del secretario de Estado adjunto para América Latina y más alto funcionario del gobierno de Obama que viaja a Cuba, se reunió con los disidentes Elizardo Sánchez, Marta Beatriz Roque, Oswaldo Payá, Vladimiro Roca, Felix Bonne, Francisco Chaviano y Juan Almeida, hijo del fallecido comandante de la revolución Juan Almeida y crí­tico del gobierno.

«De lo que menos hablamos fue de la reunión sobre migración. Me parece que es el esfuerzo más grande que están haciendo los norteamericanos por tratar de mejorar las relaciones con Cuba, al gobierno cubano es al que no le interesa, porque si mejoraran se acabará el enemigo», dijo a la AFP Vladimiro Roca.

Según la cancillerí­a cubana, Kelly habí­a sido advertido de «nuestro rechazo al aprovechamiento de su breve estancia para organizar un evento provocador, ajeno al espí­ritu de las conversaciones migratorias».

Washington demostró «nuevamente que sus prioridades se relacionan más con el apoyo a la contrarrevolución y la promoción de la subversión para derrocar a la Revolución cubana que con la creación de un clima conducente a la solución real de los problemas bilaterales», afirmó.

En una visita a Cuba en septiembre pasado para hablar sobre la reanudación del servicio de correo directo, la subsecretaria adjunta de Estados Unidos para América Latina, Bisa Williams, se encontró también con disidentes cubanos.

Un responsable del Departamento de Estado dijo a la prensa, acerca de la reunión de Kelly, que se trataba de un procedimiento normal para los diplomáticos norteamericanos encontrarse «no solo con miembros del gobierno, sino también de la sociedad civil».

La fuente descartó que ese encuentro complique el caso del norteamericano Alan Gross, detenido el 4 de diciembre y acusado por Cuba de «espí­a» de Washington que dotaba de «sofisticados» medios de comunicación a los opositores.

En la plática sobre migración, según un comunicado de la SINA, Kelly pidió la «liberación inmediata» de Gross, de 60 años y a quien Washington identifica como contratista de la compañí­a Development Alternatives (DAI) que trataba de ayudar a grupos de judí­os para comunicarse con el exterior dándoles celulares y ordenadores.

Otro tema espinoso en la mesa del diálogo migratorio, según la cancillerí­a cubana, fue el reclamo al gobierno de Obama para que libere a cinco cubanos detenidos en Estados Unidos desde 1998 bajo cargos de espionaje, y declarados «héroes antiterroristas» en la isla.

En sus notas, ninguna de las partes menciona fecha para una próxima conversación tras esta ronda, la segunda luego de reanudado el diálogo sobre migración en julio en Nueva York, interrumpido desde 2003, durante el gobierno de George W. Bush.

Tras una tregua inicial con Obama, ambos paí­ses, sin relación diplomática desde 1961 tras el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959, subieron la retórica confrontativa con la inclusión de Cuba en una lista norteamericana de paí­ses cuyos viajeros deben ser sometidos a controles adicionales de seguridad por ser considerada patrocinadora de terrorismo.