Ecuador examina nueva suspensión de pagos tras declarar moratoria parcial.
Ecuador puede incurrir hoy en un nuevo incumplimiento con sus acreedores externos en el marco de la moratoria que declaró para una parte de su deuda soberana, mientras prepara una propuesta poco halagí¼eña para los perjudicados.
El gobierno tiene plazo hasta hoy para depositar 30,5 millones de dólares en intereses de los bonos Global con vencimiento en 2015, pero todo apunta a una nueva moratoria similar a la que declaró el viernes, cuando anunció el «default» alegando irregularidades en la contratación de deuda.
El presidente Rafael Correa suspendió entonces el pago de un cupón de 30,6 millones de dólares también de los bonos Global con vencimiento en 2012 pero, conforme los contratos, el incumplimiento en una de las denominaciones de los títulos de deuda involucra a las demás.
Así, el mandatario ha enfatizado en su intención de aplicar la moratoria a todos los bonos Global (2012, 2015 y 2030), que suman poco más de 3.800 millones de dólares y equivalen al 39% del total del pasivo externo.
Dicha deuda es de tipo comercial, pero el país a su vez tiene compromisos pendientes con otros países y organismos multilaterales, sobre los cuales aún no se ha pronunciado.
En total la deuda estatal externa ecuatoriana sumaba hasta octubre 9.937 millones de dólares que representan 19% del Producto Interno Bruto (PIB).
El sábado Correa reafirmó su propósito de reestructurar la deuda en mora y anticipó un plan para los tenedores de los pagarés pero con una reducción «muy grande» en el valor de los mismos.
«Queremos presentar una propuesta donde en algo se reconozca el valor de la deuda, pero a un precio mucho menor a esos 3.800 millones de dólares que dicen que debemos cuando hemos pagado muchísimo más que eso», señaló Correa en su programa semanal de radio y televisión.
Correa vaticinó «lucha muy dura» con posibles «demandas, juicios y embargos» contra su país, pero se dijo resuelto a asumir las consecuencias.
«Asumo personalmente la responsabilidad. Si esto le cuesta demasiado al país, también el país decidirá si quiere que continúe como presidente o no», declaró el jefe de Estado, un economista de izquierda duro crítico del libre mercado y los organismos multilaterales como el FMI y el Banco Mundial.
Entretanto, el gobierno tomó medidas para proteger sus depósitos en el exterior ante los eventuales embargos.
«Estamos cuidando nuestros recursos, estamos cuidándolos desde algún tiempo. Los tenemos protegidos y eso es lo más importante, pueden estar tranquilos», afirmó el ministro de la Política, Ricardo Patiño.
Los funcionarios responsables del tema se abstuvieron de revelar el tipo de acciones, alegando que no podían revelar la estrategia para no alertar a los acreedores.
La AFP intentó obtener precisiones al respecto, pero siempre obtuvo la misma respuesta. «Eso no podemos revelarlo hasta cuando esté listo y sea público el plan de reestructuración», dijeron autoridades económicas exigiendo anonimato.
Luego de la decisión anunciada por Correa, Ecuador cayó por tercera ocasión en «default» en los últimos 14 años, aunque esta vez por razones distintas a la falta de recursos. El país cuenta con reservas aproximadas de 6.000 millones de dólares, según las autoridades.
La moratoria precipitó la caída en el valor de los bonos ecuatorianos y un aumento del riesgo país, lo que según analistas vaticina restricciones al crédito en plena crisis mundial, cuyos efectos empiezan a sentirse en Ecuador con el descenso de los ingresos petroleros y las remesas de los migrantes.