El huracán Gustav dejaba hoy al menos siete muertos en Nueva Orleans, pero a diferencia de lo ocurrido tres años atrás con Katrina, la ciudad logró resistir el paso del ciclón, tras millonarias inversiones que fortalecieron el sistema de diques que la protege de masivas inundaciones.
Convertido en depresión tropical Gustav avanzaba hacia Texas luego de haber azotado Luisiana ayer con vientos de 175 km/h y lluvias torrenciales que hicieron temer que el sistema de protección de la ciudad volviera a quebrarse como ocurrió con el huracán Katrina en 2005 cuando unas 1500 personas murieron en Nueva Orleans.
«Ha sido un día infernal, pero creo que lo peor ha pasado», declaró Jimmy Pohlmann, de la oficina del sheriff del distrito de St. Bernard, en Nueva Orleans.
«Pero siempre parece que cuando uno supone que tiene todo bajo control, sucede algo malo», agregó.
Funcionarios de la ciudad dijeron que el sistema de diques estaba «en buenas condiciones y aguantando», pese a que aún no se había concluido su reconstrucción luego de que en 2005 las aguas generadas por Katrina lo destruyeran.
El huracán impactó la costa estadounidense del Golfo de México ayer con feroces vientos y lluvias, pero los diques reforzados tras las trágicas inundaciones que causó Katrina lograron resistir.