Nuclear iraní­: la credibilidad de Bush otra vez en duda



La credibilidad del presidente George W. Bush volvió a ser cuestionada esta semana, al exagerar aparentemente la amenaza de las armas de destrucción masiva, no ya las del Irak de Sadam Hussein, sino las que -según él- Irán trata de obtener.

La Casa Blanca procura desde el lunes librarse de las repercusiones no sólo diplomáticas, sino también polí­ticas, de un informe de los servicios de inteligencia que ponen en duda el discurso sobre Irán de un presidente cuya credibilidad ya está seriamente cuestionada.

El informe dice que Irán habrí­a detenido en 2003 un programa secreto para fabricar un arma nuclear y estarí­a menos decidido a dotarse de una bomba atómica.

A pesar de que el documento opina que Irán se reservaba la opción de un proyecto nuclear militar al continuar con actividades que podrí­an desviarse de su aplicación civil, podrí­a complicar considerablemente los esfuerzos de Bush para que se aprueben nuevas sanciones internacionales.

Por otra parte, la nueva evaluación de inteligencia estadounidenses no produjo ningún cambio en los planes militares de EEUU, que anunció además su intención de proseguir con su proyecto de escudo antimisiles en Europa.

«Puedo afirmar que no hay ningún cambio en marcha, disminución o aceleración de nuestros proyectos transmitido por el Estado Conjunto basado en el nuevo informe de inteligencia (NIE) sobre Irán», declaró el general John Sattler, director de planes estratégicos y polí­ticas para el Estado Conjunto.

«No creo que eso haya cambiado cosa alguna en lo que atañe a la defensa anti-misiles (…) ni que deba» cambiar algo, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, refiriéndose al proyecto de escudo antimisil en Europa.

También ha despertado brutalmente viejos demonios interiores: ¿Los servicios de inteligencia, cuyas erróneas informaciones sobre la amenaza que representaba Saddam Hussein sirvieron para justificar la guerra en Irak, aprendieron la lección? ¿Cómo pudieron el presidente y su gobierno hacer sonar la alarma contra Irán con semejante fuerza que hicieron temer la posibilidad de una nueva guerra?

Los enfoques de Bush y su gobierno agregaron a estas preguntas una más: cuando el 28 de agosto advertí­a sobre el peligro de un «holocausto» nuclear si Irán se hací­a con la bomba, o el 17 de octubre, cuando agitaba el fantasma de una tercera guerra mundial, ¿Bush sabí­a que el gobierno iraní­ habí­a detenido su programa secreto de armas nucleares?

’No’, pareció responder Bush el martes, al dí­a siguiente de la publicación del informe de los servicios de inteligencia.

Ahora bien, según testimonios de la propia Casa Blanca, el número uno de los servicios de inteligencia, Mike McConnell, ya habí­a informado a Bush en agosto.

Bush dijo que McConnell le dijo «Tenemos nuevas informaciones» pero que no le dijo «cuáles eran esas informaciones».

Enfrentada desde el miércoles a las incoherencias de su defensa, la administración precisó su versión.

Según la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, McConnell reveló dos cosas a Bush: primero, que los servicios de inteligencia establecieron que Irán efectivamente habí­a tenido un programa nuclear secreto, segundo, que «podrí­a haber sido suspendido». Además, McConnell le habí­a dicho que necesitaba más tiempo para confirmar sus informaciones.

«Admito que (Bush) pudo haber sido más preciso en sus palabras», dijo la portavoz a los periodistas. Pero «decí­a la verdad», agregó.

Y fue recién el 28 de noviembre, cinco dí­as antes de la publicación del informe, que Bush fue informado en detalle de su contenido.

Según la administración Bush, el documento no cambia nada: Irán sigue siendo un «peligro».

Muchos se sorprendieron de que no se le recomendara antes a Bush de que bajara el tono. Según The New York Times, el informe de inteligencia dio lugar hace dos semanas a una reunión del equipo de gobierno para seguridad nacional con el vicepresidente Dick Cheney, pero sin Bush.

Joseph Biden, senador de la mayorí­a demócrata en el Congreso y candidato a la sucesión de Bush, se negó a creer que no haya sido advertido por su entorno. «Si es verdad, tiene el equipo más incompetente de la historia (…) de Estados Unidos, y es uno de los presidentes más incompetentes de la historia moderna de Estados Unidos», agregó.