Nota roja



Maya Cu*

Entro y en el camino se me atraviesan cuerpos rojos. Hay sonrisas en sus rostros.

Camino y llego a los sonidos. Hay música roja.

Sigo, niñas corren, niños gritan. Bocas disfrutando comida roja.

Las paredes están felices, la pintura es roja.

Subo las gradas y más rojo.

Hojas, personas cuartos? animales, planetas, flores? edificios, sueños, vida? Es ROJO55.

El pasado viernes 3 de agosto, la Escuela de los Niños Pintores, FRIDA KAHLO, inauguró la Exposición Itinerante ROJO 55. Observándola, me encontré con el artista Lancerio López, quien me dijo más o menos, esto: «Todos los dí­as los grandes medios de comunicación nos bombardean con sangre. Con cuerpos muertos. Todo esto serí­a perfecto para sus portadas».

La alegrí­a era evidente, las niñas y niños eran celebrados por sus madres, padres, familiares, artistas, visitantes y músicos que animaron el anochecer.

Un vistazo a las diferentes propuestas de las y los pequeños artistas, no basta. Personalmente, asistí­ al proceso de construcción de algunas de las obras de arte y puedo decir que el impacto visual que causan en la primera impresión, es sumamente fuerte. Aun cuando la diversidad de propuestas nos lleva por visiones diferentes del concepto de arte, de imagen y de color, todos y cada uno de los cuadros es provocador.

El arte y la imaginación no deberí­an tener lí­mites. Es así­ que la maestra Beatriz Sandoval, se atreve a experimentar con las niñas y niños diferentes técnicas. El año anterior, el tema fue el viaje. Pintaron una maleta, fuera grande o pequeña. El resultado, un objeto familiar convertido en obra de arte.

Para ROJO 55, el formato grande, permite a las pequeñas y pequeños ampliar su marco de expresión, el cual definitivamente es aprovechado para ser llenado con un color que, infortunadamente, es asociado con la muerte.

Es por ello que inicié esta nota parafraseando la expresión de Lancerio López, porque efectivamente, la sangre se ha convertido en un mal referente mediático.

Las niñas y niños de Frida Kahlo, recuperan el rojo como una expresión de diversos elementos: viento, fuego, horizonte, color, sombra, quietud, magia? en una palabra, VIDA.

Las y los artistas son evidentemente el resultado del trabajo paciente, pero apasionado de ellas y ellos mismos, así­ como de sus maestros: Ronal Carrillo y Beatriz Sandoval.

Sugerente e impactante

Una sola pregunta, bastó para obtener las impresiones de personas asistentes a la exposición.

Alejandro Melgar, cantautor, nos decí­a: la niñez ha perdido la ingenuidad. Esto, a propósito de la obra CUATRO PUERTAS PARA ENTRAR AL DOLOR de Marcos, de 6 años.

Patricia Galicia, Comunicadora Social, no dejaba de repetir: ¡impactante, muy impactante!. Se referí­a al cuadro RENACIENDO, de Amalia Taylor, 11 años.

En lo personal, fui impactada por el cuadro MATERNIDAD, de Marí­a, de 5 años.

Sin embargo, hay mucho más que ver. Y como cualquier arte, la pintura es y seguirá siendo multisignificante y cada vez que nos acerquemos a cada uno de los cuadros, seguramente encontraremos que nos dice más y más de las y los artistas; pero también de nosotras y nosotros mismos.

Concelebro este trabajo que nos confirma que en materia de expresión, estamos asistiendo al nacimiento y consolidación de una generación, si no de nuevos «artistas», si de personas pensantes, creativas y libres.

*Poeta, comunicadora y educadora popular