Nos vemos esta semana en la U


¡Hay que llamar a los universitarios! ¡Ahí­ vienen los muchachos de la U, hoy sí­ se puso buena la cosa! Durante décadas fue común escuchar estas frases en los sectores de la sociedad que se sentí­an desprotegidos ante las injusticias sociales. Aún en los primeros años de este siglo escuché estas exclamaciones de vendedores informales desalojados de la 6ª.avenida, la 18 calle o la avenida Simeón Cañas en época de feria agostina. En el imaginario popular guatemalteco, la Universidad de San Carlos de Guatemala se estableció como la institución que fue la voz y el puño de las necesidades de la población. La Usac fue una especie de paladí­n de la justicia; un chapulí­n colorado; el grito y la acción siempre presente en los momentos en que el Estado, como instrumento de la oligarquí­a, reprimí­a la movilización popular. Este reconocimiento se forjó con el trabajo, la dedicación y la fuerza de hombres y mujeres conscientes, estudiantes, docentes, trabajadoras y trabajadores universitarios que compartieron la utopí­a de una sociedad justa en un horizonte poscapitalista. Entre el heroí­smo anónimo de muchos de ellos, sobresalieron compañeros y compañeras que les tocó liderar procesos de crí­tica y resistencia. Cuando el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Económicas, dirigido por Rafael Piedrasanta Arandi, elevaba su voz cientí­fica sobre algún problema nacional, por ejemplo, la cuestión minera o petrolera habí­a un eco en el conjunto de la sociedad que hací­a tambalear los proyectos hegemónicos de despojo de nuestros recursos naturales. El trabajo de formación y asesorí­a impulsado por Manuel Colom Argueta desde la Facultad de Derecho imprimió en la movilización sindical niveles de organización importantes en la lucha popular.

Pablo Siguenza Ramí­rez

Es lamentable que, por casi diez años, la San Carlos ha estado ausente de la escena polí­tica nacional. La contrainsurgencia y las polí­ticas neoliberales al interior de la U, lograron estancar procesos masivos de defensa de los intereses populares. Algunos grupos, como la Asociación de Estudiantes de Historia o la Federación de Estudiantes de Agronomí­a de Guatemala han mantenido un espí­ritu de cambio a pesar de un ambiente desfavorable. Afortunadamente la próxima semana la Usac se vestirá de obrera, de mujer, de campesino e indí­gena para cobijar la realización del tercer Foro Social América. Entre 6 y 10 mil voces latinoamericanas se unirán para compartir experiencias actuales de formas de vida, de producción y concepción del mundo opuestas al consumismo capitalista hegemónico. La unidad de los pueblos latinoamericanos será palpable entre el 7 y el 12 de octubre en escenarios históricos como la Plaza de los Mártires, la Plaza Oliverio Castañeda de León y el edificio del Iglú en el campus universitario. La sociedad guatemalteca será testigo de actividades que se realizan con mayor periodicidad en todo el mundo, pues cada vez es mayor la cantidad de seres humanos conscientes de la necesidad de cambiar las estructuras sobre las que funciona el caminar de nuestra especie.