Doce países acordaron hoy en París la creación de un grupo de expertos presidido por Chile que evalúe hasta mayo de 2010 las diferentes opciones con miras a gravar las transacciones financieras en todo el mundo, con el objetivo de reforzar la ayuda al desarrollo.
«Hemos decidido crear un grupo de trabajo encargado de definir varias opciones de financiación al desarrollo fundadas en un análisis de factibilidad» aplicado a las transacciones financieras, indicaron los 12 países que firmaron en París una declaración fundadora, entre éstos Brasil, Chile y España.
En mayo pasado en París un «grupo piloto» de 59 países y organizaciones internacionales como el Banco Mundial (BM), se declararon dispuestos a aplicar una tasa del 0,005% a las transacciones financieras para complementar la ayuda pública al desarrollo según los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
«Es una contribución mínima (…) es completamente indolora», afirmó el jueves en rueda de prensa el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, cuyo país impulsa esta iniciativa.
«Por cada 1.000 euros de transacción financiera se gravarían 5 centavos de euros» que permitirían recabar 30.000 millones de euros anuales (44.900 millones de dólares), insistió Kouchner, comparando esos números con las «cifras espectaculares que se manejan en las finanzas internacionales».
«Los primeros 23 bancos y fondos de inversiones de Wall Street deberían obtener 427.000 millones de dólares de beneficios este año y distribuir 140.000 millones de dólares de remuneraciones, es decir más del monto de ayuda pública al desarrollo», sostuvo Kouchner.
Presidente del grupo de nueve expertos que se reunirá a fines de enero de 2010 en Santiago de Chile, el secretario de Estado de Relaciones Exteriores chileno, Alberto Van Kleveren, afirmó que «en una perspectiva Norte-Sur (…) necesitamos una financiación adicional y sustancial» al desarrollo y «ver qué alternativa es la más conveniente y la menos distorsiva de los mercados».
Chile, Brasil y Francia son tres de los 11 países que aplican una tasa precursora, que grava a los billetes de avión y que desde 2006 permitió recabar más de 2.500 millones de dólares (1.190 millones en 2008) destinados a la salud.
Los expertos del «grupo piloto» deberán fijar el porcentaje de imposición y decidir si éstas serán obligatorias o voluntarias.
«Algunos países están de acuerdo en que sean voluntarias y otros obligatorias», respondió Van Kleveren, en presencia de representantes de Francia, Bélgica, Brasil, Senegal, Austria, Noruega, Gran Bretaña, Japón, España, Italia y Alemania.
El coordinador general de Financiaciones Innovadoras del Desarrollo para la Erradicación de la Pobreza, Carlos Alberto Den Hartog, indicó a la AFP que las «opciones» que estudien los expertos serán luego aplicadas por los países «según las modalidades» que a cada uno convenga como ya ocurre con el impuesto a los billetes de avión.
Den Hartog dijo que «es difícil» decir por ahora si Brasil apoya o no la obligatoriedad. «Estamos trabajando y hay mucha discusión interna sobre eso (…), ahí vamos a ver qué podemos hacer con nuestra legislación», precisó.
Respecto del Impuesto a las Operaciones Financieras (IOF) del 2% que Brasil aplica desde el martes al capital extranjero destinado a renta fija y a la bolsa, Den Hartog dijo «ya existía (…) sólo que fue subido del 1 al 2%».
En 2000, los países ricos se comprometieron a aportar el 0,7% de su Producto Interior Bruto (PIB) en ayuda al desarrollo, según los ODM.
La Asociación para la Tasación de las Transacciones y por la Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC), que defiende la creación de un impuesto mundial para «luchar contra las finanzas especulativas», un gravamen a las transacciones financieras «permitirá obtener los 1,5 billones» de euros necesarios para cumplir los ODM.
En mayo de 2010 los expertos presentarán un informe sobre sus conclusiones.
La Cámara de Diputados de México aprobó la madrugada de ayer un controvertido paquete fiscal para 2010 en medio de una aguda recesión y un fuerte aumento de la pobreza.
El PAN (Partido de Acción Nacional, conservador) del presidente Felipe Calderón, en minoría en la cámara, logró sacar adelante su propuesta con ligeras variaciones mediante un acuerdo con el opositor PRI (Partido Revolucionario Institucional), primera fuerza, y a pesar de las sonoras protestas de formaciones izquierdistas.
A pesar de que un grupo de diputados del Partido del Trabajo (izquierda) tomó la tribuna durante buena parte de la sesión, el paquete fiscal fue aprobado hacia las 05H30 de la madrugada por amplia mayoría, si bien debe recibir aún la luz verde del Senado en los próximos días para entrar en vigor.
El gobierno de Calderón, acuciado por una imparable caída de los ingresos públicos petroleros y no petroleros, cuenta con ingresar más de 6.636 millones de dólares en 2010 con este polémico aumento de impuestos.
Según lo aprobado por los diputados, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) pasaría del 15% al 16%, sin afectar a alimentos y medicinas, y del 10% al 11% en la región fronteriza, con lo que se prevé una recaudación de 20.796 millones de pesos (2.240 millones de dólares) el próximo año, detalló la cámara en un comunicado.
El Impuesto Sobre la Renta (ISR) se incrementaría del 28% al 30% para generar ingresos en 2010 por 45.397,3 millones de pesos (3.413 millones de dólares).
También aumentaría del 2% al 3% el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE) superiores a los 15.000 pesos (unos 1.130 dólares), con el objetivo de recaudar 13.079,7 millones de pesos (983 millones de dólares) el próximo año.
La Cámara también aceptó un polémico aumento de impuestos a las telecomunicaciones (que incluye Internet y televisión por cable y excluye a la telefonía pública y fija rural) de 3%, un 1% menos que en el proyecto que presentó el gobierno.
También hubo alzas para los precios de las bebidas alcohólicas (de 50% a 53%), tabaco (0,01 dólar por cigarrillo) y juegos con apuestas y sorteos (de 20% a 30%) pero no se detalló la recaudación prevista con estas medidas.
«Estas decisiones son dolorosas y complicadas. Para el mismo PAN algunos contenidos han sido difíciles de procesar y es complejo de digerir, pero tenemos la frente en alto», afirmó durante el pleno el diputado oficialista Pablo Rodríguez Regordosa.
El gobierno ha calculado que la pérdida de ingresos públicos por la crisis financiera, la reducción de la producción petrolera y, en menor medida, los efectos de la gripe H1N1 ascendió este año a 480.100 millones de pesos (USD 36.070 millones).
La economía mexicana, muy dependiente del comercio con Estados Unidos, se encuentra en recesión desde enero de 2009 con una caída total en el primer semestre de 9,2% de su PIB.
El plan de choque del presidente Calderón para afrontar esta situación ha sido muy criticado por las formaciones opositoras de izquierda y por medios de comunicación.
Además de esta subida de impuestos, el plan oficial para intentar salir de la crisis también incluyó un recorte de 6.385 millones de dólares de gastos del presupuesto de 2009 y la propuesta de eliminar tres ministerios.
La oposición ha denunciado que la subida afectará principalmente a las clases media y baja en un momento en que hasta el propio presidente Calderón admitió que la pobreza alimentaria (extrema o indigencia) avanzó hasta alcanzar a casi 20 millones de mexicanos, alrededor de 20% de la población.
Los legisladores, que de nuevo protagonizaron un áspero debate en la cámara, tenían como hora límite las 23H59 del martes para aprobar los dictámenes por lo que, ante la imposibilidad de cumplirla, volvieron a utilizar el recurso del «paro» del reloj legislativo y lo aprobaron finalmente hacia las 05H30 locales del miércoles.