Nombran nuevo gabinete


Yasuo Fukuda, primer ministro de Japón.

El primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, excluyó hoy la convocatoria de elecciones anticipadas poco después de nombrar un nuevo gobierno, su última baza para intentar frenar la caí­da en picada de su popularidad.


«No creo que sea el momento de discutir sobre una disolución» (de la cámara de diputados), dijo Fukuda en una conferencia de prensa, zanjando así­ la convocatoria de legislativas anticipadas antes de septiembre de 2009, según le pide la oposición.

El Partido Demócrata de Japón (PDJ), la principal fuerza de la oposición, ganó en 2007 las elecciones senatoriales y cobró fuerza para una posible victoria en las legislativas, vista la impopularidad del primer ministro.

Este, de 72 años, se jugó hoy su última baza para remediar la situación al renovar todo su gobierno, poco después de que el anterior gabinete le presentase la dimisión.

En su reajuste gubernamental, Fukuda debió ceder a las presiones de su partido, el Partido Liberal Demócrata (PLD), la gran formación de la derecha conservadora que gobierna en Japón desde hace más de 50 años, y nombrar al popular Taro Aso para el cargo estratégico de secretario general del PLD.

De los 17 ministros de su gabinete, 13 son completamente nuevos, entre ellos dos mujeres. No obstante, ha conservado a su portavoz y número dos del gobierno, Nobutaka Machimura, y a su ministro de Relaciones Exteriores, Masahiko Komura.

Los otros dos ministros confirmados en sus carteras fueron el de Sanidad, Trabajo y Seguridad Social, Yoichi Masuzoe, y el de Interior y Telecomunicaciones, Hiroya Masuda.

Por el contrario, Fukuda dio una señal de cambio de estrategia económica al nombrar a polí­ticos de corte liberal reformista -algunos de ellos partidarios de aumentos de impuestos- en las carteras clave para las finanzas del Estado.

Así­, Bunmei Ibuki, un ex alto funcionario de 70 años que hasta ahora fue el número dos del PLD, sustituyó en el de Finanzas a Fukushiro Nukaga.

Kaoru Yosano, un liberal de 69 años defensor del aumento de la tasa sobre el consumo para llenar las arcas públicas, ocupará el lugar de Hiroko Ota en el ministerio de Polí­tica Económica y Presupuestaria.

Tanto Ubuki como Yosano tienen reputación de estar a favor de una polí­tica de austeridad.

El ministerio de Economí­a, Comercio e Industria (Meti) recayó en Toshihiro Nikai, de 69 años, que ya ocupó la misma cartera bajo el gobierno del también primer ministro liberal Junichiro Koizumi.

La cartera de Defensa -que en los últimos meses se vio afectada por una sucesión de escándalos- le fue confiada a un «recién llegado» a la polí­tica nipona: Yoshimasa Hayashi, un licenciado de Harvard, de 47 años, que sustituirá a Shigeru Ishiba.

Desde su nombramiento, a finales de septiembre de 2007, Fukuda gobernó con un equipo de 17 ministros, de los que 15 habí­an sido nombrados por su predecesor, Shinzo Abe, poco antes de su dimisión.

Durante los últimos diez meses la popularidad del primer ministro cayó en picado, debido a un nuevo plan de sanidad que conllevará el incremento de las cotizaciones de muchos ancianos, cada vez más numerosos en Japón.

Pese a lo que él esperaba, el buen desarrollo de la cumbre del G8 a principios de julio en el norte de Japón no le ayudó a mejorar su popularidad, que según los últimos sondeos está por debajo del 30%.

En cuanto al nombramiento de Aso, de 68 años, como secretario general -cargo considerado como un trampolí­n para acceder a la jefatura del gobierno-, ello hace pensar que las facciones del PLD ya han acordado la sucesión de Fukuda.

Aso fracasó ya tres veces en su intento de hacerse con la presidencia del PLD, una etapa obligatoria para convertirse en primer ministro.