No tocar este espacio es mí­o


Tiempo y espacio son dos factores inseparables de la materia, pero cuando se trata del Congreso de la República, el espacio es una exigencia de todo diputado desde su ingreso al Parlamento. Tanto en oficinas como dentro del hemiciclo, la búsqueda de sitios donde instalarse es una batalla campal que algunos diputados salientes pretenden ganar al ponerle nombre y apellido a sus antiguos despachos, heredándolos cual bien inmueble.

Karen Cardona
lahora@lahora.com.gt

Para nadie es un secreto que el creciente número de diputados, secretarias, asesores y personal en general ha causado que los edificios rentados por el Congreso sean insuficientes, al extremo que algunos parlamentarios carecen de oficina, pues deben compartirla; el Palacio Legislativo, ubicado en la 9ª. avenida de la zona 1, les quedó chiquito.

Adentro

La situación es distinta dentro del hemiciclo aunque, al principio, cada uno peleará su lugar. Preliminarmente la Junta Directiva saliente, en compañí­a de los jefes de bloque y secretarios generales de los partidos polí­ticos, acordaron una redistribución de los bloques, Esta vez la UNE se quedará en el ala derecha del recinto, ocupando cuatro filas y media para sus 51 diputados.

En el otro extremo, la Gana se quedará en el mismo lugar, pero sumará otras curules, pues para esta legislatura obtuvo 37 diputados. Este espacio será compartido con el Partido Patriota, cuyos 29 legisladores ocuparán la parte baja del pleno, mientras el FRG se posicionará en la parte derecha del hemiciclo. Esta estratégica posición logrará que Encuentro por Guatemala (EG) y su diputada Nineth Montenegro se vean las caras, literalmente, con el general retirado Efraí­n Rí­os Montt.

De esa cuenta EG, CASA, PAN y UD compartirán el apartado más cercano al palco de Prensa y más próximo a la salida del hemiciclo. Los Unionistas serán lo vecinos de la UNE y la URNG será la más próxima al FRG, pero sólo dentro del pleno.

Afuera

El panorama es distinto fuera del hemiciclo parlamentario, donde los 158 diputados quieren una oficina para cada uno, además de su propia secretaria y sus asesores. Aparte se cuenta la oficina de la bancada y, como mí­nimo, una sala donde el bloque pueda sesionar, sin contar los espacios asignados a las comisiones de trabajo en La Casa Larrazábal.

Las oficinas ocupadas por el Frente Republicano Guatemalteco desde hace 15 años, ubicadas en el segundo nivel, sobre el parqueo del Organismo Legislativo, es uno de los más codiciados por las bancadas mayoritarias. Con una enigmática cocina bien equipada, se constituye en el espacio más peleado por los diputados.

Al respecto Arí­stides Crespo, jefe del bloque FRG, dijo «muchos le llevan ganas a este espacio. No se qué tiene de interesante o les cautiva. Aquí­ ha estado el FRG por unos 15 años dirí­a yo, es el espacio del FRG. Lo único que tenemos de extraordinario es un gran salón, lo demás son oficinas chiquitas en donde pueden instalarse los 14 diputados de esta bancada, así­ que también esto es producto de negociación. Hasta los espacios fí­sicos se andan negociando las comisiones, etc. Todo es negociación, polí­tica» afirmó al tiempo que reconocí­a que en el Congreso, todo es producto de la búsqueda de consensos.

Para Crespo, una oficina y la búsqueda de espacios fí­sicos no debe ser objeto de discusión, aunque cada año se cuenta una experiencia distinta sobre este respecto. Así­, la bancada del Partido Patriota, desde hace cuatro años, ocupa el penthouse del edifico 7 y 10, inmueble que alberga varios anexos de bancada y comisiones. Este es otro de los espacios más codiciados entre los diputados, aunque con el incremento en los integrantes de este bloque, el lugar no será suficiente para los legisladores.

En cuanto a las comisiones de trabajo, cada una tiene asignada una oficina en la Casa Larrazábal. Esta parte del edificio es conocida por contener un gran salón de reuniones. Sin embargo, algunos diputados se han apropiado de las oficinas y las han convertido en anexo de bancada o en los despachos de jefatura de bancada sin pedirle permiso a la junta directiva o a la misma comisión que expropiaron.

Nuevos inmuebles

Desde hace varios años cada junta directiva ha intentado comprar un edificio cercano al Congreso en el que se puedan ubicar a todos los diputados y prescindir del alquiler de varios inmuebles, lo que significarí­a un ahorro para el erario nacional.

El quinto secretario de Junta Directiva, Elmer Medardo González Navarro, informó que durante su gestión se intentó adquirir el inmueble aledaño al Congreso donde actualmente se ubica la Camiserí­a España, además de los locales comerciales ubicados sobre la 9ª. calle de la zona 1, sin embargo, la Dirección de Catastro y Bienes Inmuebles, Dicabi, no emitió dictamen sobre el avalúo de las propiedades, lo cual era necesario para que la directiva concretara la compra, pues aunque los propietarios ya les habí­an puesto precio era necesario que el Dicabi determinara si no estaba sobre valorada.

Fuera del edificio principal, el Legislativo paga renta por 47 oficinas y 210 parqueos en el edificio 7 y 10; 20 oficinas en un edificio remodelado, sobre la 9a. avenida; ocho en el edificio Morales; el segundo nivel del edificio Ave Fénix, sobre la 10a. calle; dos bodegas y un edificio para la guarderí­a infantil -propiedad de Alejandro Eduardo Giammattei, padre del ex presidenciable de la Gran Alianza Nacional, Alejandro Giammattei.

Entre 2004 y 2007 el Legislativo ha erogado más de Q15 millones 500 mil en alquiler de inmuebles. Para el año que inicia proyectan gastar Q6 millones más en ese concepto. Actualmente el Congreso posee un ahorro de más de 140 millones de quetzales en diferentes bancos del sistema, que ganan intereses, para la compra de un terreno y construcción de un nuevo edificio que se acople a las necesidades suscitadas desde que el parlamento se incrementó de 113 a 158 diputados.

Afuera del hemiciclo parlamentario los 158 diputados quieren una oficina para cada uno, además de su propia secretaria y sus asesores.
Intentos


Desde 2002, durante la administración del Frente Republicano Guatemalteco, se intentó adquirir el edificio donde se ubicaba el desaparecido Hotel Ritz, pero la negociación fue bloqueada por múltiples denuncias de ilegalidad. Posteriormente, durante la administración del presidente de Junta Directiva, Jorge Méndez, se pensó en entregar el capital a un organismo internacional y realizar una licitación pública, pero ninguno de estos planes se concretó.