No hubo descubrimiento de América


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Si el continente que actualmente se denomina “América” fue un continente descubierto, entonces hubo algo que lo cubría, y alguien que lo descubrió. El algo que lo cubría era, por ejemplo, el océano que lo separaba de otros continentes. El alguien que lo descubrió pudo haber sido, por ejemplo, algún irlandés en el año 530, o algún vikingo en el año 985, o algún chino en el año 1421 (como lo pretende Gavin Menzies), o algún genovés en el año 1492.

Luis Enrique Pérez


El descubridor de América, si realmente lo era, tenía que saber que descubría un nuevo continente. Empero, ni irlandeses, ni vikingos, ni chinos, ni genoveses sabían que arribaban a tierras que eran parte de un nuevo continente. Ninguno de ellos, entonces, aunque hubiese sido el primero en llegar a tierras de América, podía haber sido descubridor de América. Intento decir que no puede haber descubierto un nuevo continente quien no sabe que arriba precisamente a un nuevo continente, del mismo modo que intentaría decir que no puede haber descubierto el oxígeno quien no sabe que, en un proceso químico experimental, ha obtenido oxígeno (como lo supieron Joseph Presley, Carl Wilhelm Scheele o Antoine Lavoisier).

El mismo genovés Cristóbal Colón creyó que había llegado a tierras de Asia, y hasta pretendió que los indígenas que transportó a España eran auténticos asiáticos. No sabemos que él creyera que había un nuevo continente. Solo sabemos que intentó descubrir una nueva ruta marítima entre Europa y Asia. Y es absurdo afirmar que quien descubrió América no sabía que había arribado a América. En general, es absurdo afirmar que un descubridor ignora aquello que ha descubierto.

Los dos grupos de cazadores y recolectores de frutas que, según la más reciente investigación genética, emigraron, por medio de Beringia, desde Asia a América, hace por lo menos 15 mil años y por lo más 17 mil años, tampoco descubrieron América, porque, como los irlandeses, o los vikingos, o los chinos, o los portugueses, ellos no sabían que habían arribado a un nuevo continente. No lo sabían aunque hubieran sido los primeros seres humanos que habitaron ese continente; pues ser los primeros no implicaba que tenían que saber que arribaban a un nuevo continente. Tampoco implicaba, entonces, tener un concepto geológico de masa terrestre continental, y poseer un criterio taxonómico para discernir entre masas terrestres continentales y no continentales. Precisamente suponemos que aquellos primitivos cazadores y recolectores de frutas no tenían ese concepto, ni poseían ese criterio taxonómico.

Las nuevas tierras a las cuales arribó el genovés Cristóbal Colón fueron objeto de infatigable e intrépida exploración. Notables y crecientes hallazgos geográficos en esas nuevas tierras sugirieron la conjetura de que ellas pertenecían a un nuevo continente, que se interponía entre Europa y Asia. Por supuesto, había que demostrar que la conjetura era válida; y Américo Vespucio demostró, en el año 1497, que la porción continental actualmente denominada “América del Sur” no era parte de Asia sino de un nuevo continente. En el año 1507, el cartógrafo alemán Martín Waldseemuller (y también su amigo, el cartógrafo y poeta Mathias Ringmann) le llamó “América” a esa porción continental, es decir, solo a América del Sur. Posteriormente se demostró que la porción continental actualmente denominada “América del Norte” era parte del mismo continente. Adicionalmente, Vasco Núñez de Balboa demostró, en el año 1513, que las nuevas tierras yacían entre dos mares. No hubo, entonces, estrictamente, descubrimiento de América, sino demostración de la conjetura de que las tierras a las que había arribado Colón eran parte de un nuevo continente.

Post scriptum. El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón no descubrió América, sino que arribó a tierras de América.