No hay representatividad del pueblo


juan-de-Dios

Que los diputados del Congreso tienen la representatividad del pueblo, es mera letra muerta en la práctica, como otros tantos organismos del Estado. Un simple ejemplo da la razón para este asevera miento; viene a ser el hecho que yo desconozco quienes representan al departamento de Guatemala en su carácter de distrito central, a manera de ejemplo notorio.

Juan de Dios Rojas


Y mucho menos estoy enterado de su actividad legislativa descollante, en favor obviamente de sus representados; tampoco leemos, vemos y escuchamos que participen con enjundia y espíritu patriota en las discusiones generadas en el Parlamento nacional. Tampoco tengo noticias acerca de sus iniciativas de ley presentadas a la consideración del pleno para su discusión.

Con esos y restantes asuntos y puntos de vista llegamos a la conclusión invariable de reiterar el señalamiento concreto de que no hay representatividad del pueblo, el soberano puntualiza la Constitución Política de la República; sin embargo, tampoco esa calidad de dignatarios de la Nación sale a luz pública alguna vez, salvo asuntos seguros de su conveniencia.

Desde hace tiempo su verdadera posición, evidente en la representatividad del elector genuino y que lo llevó a ocupar uno de los escaños que exceden del centenar, no existe. Por el contrario sí responden a sus financistas económicos, conformantes de segmentos poderosos en materia económica y por ende supeditados a intereses y necesidades sin falta de los mismos.

Resultante de la marrullera Ley relativa al Organismo Legislativo, que la retuercen siempre, con miras a salir de verdad victoriosos con logros en su absoluto beneficio, jamás dispuestos a su modificación que tanto clama la población hastiada de verdaderos escándalos y barullos en ese reciento merecedor de honradez, respeto y dignidad acrisolada una y más veces.

Datos fidedignos nos hablan sin pelos en la lengua de que la elección del Parlamento asciende a millonadas de quetzales, sumas que no pertenecen a sus propios haberes. Recurren al alero del financiamiento ajeno y quedan sujetos a servir intereses con creces de dichos financistas. Repito, no hay representatividad del pueblo en el seno del Organismo Legislativo.

Leí como una campaña pobre individual de un candidato fue a la postre consistente en la modesta suma de 300 mil quetzales aportados por él mismo, de su costo (¡!). Significa la verdadera danza aunque en pequeño de millones de nuestro quetzal devaluado día a día por el altísimo costo de vida, la verdadera soga al cuello de las familias guatemalenses en picada tremenda.

Respecto a la última campaña política, atinente propiamente a los diputados fue así: Patriota, más de 143 millones, 57 curules; Une-Gana, mas de 98 millones, 48 curules; Lider, más de 72 millones, 14 curules; CREO, más de 36 millones, 12 curules; Unionista, más de 26 millones una curul y PAN más de 22 millones, 2 curules. El trasfuguismo generó otros datos. ¡Qué cosas!