El gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) puso en marcha el denominado «Plan de Cien Días», en el tema de seguridad, el cual ha consistido, hasta ahora, en una serie de operativos en «zonas rojas» que han dado como resultado capturas y decomisos de droga y armas, entre otros.
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A seis días de iniciado el plan, los operativos se han realizado a nivel nacional. Sacatepéquez, Mazatenango, Retalhuleu y Escuintla son algunas de las regiones del país en las que se han ejecutado dichas acciones.
Brenda Barrios, de la Policía Nacional Civil (PNC), informó que hasta ayer se había detenido a 177 personas, sólo en la capital (200 en todo el país), 32 de las cuales tenían orden de captura pendiente de ejecución, cuatro ex miembros de las filas policiales, y 96 fueron capturados por otros delitos, una mayoría indocumentados; lo decomisado incluye más 46 armas de fuego de distintos calibres y ocho armas blancas, así como 86 bolsas de marihuana, 30 de «crack» y 19 de cocaína, se han recuperado 53 vehículos robados, dos motocicletas.
Sin embargo, analistas coincidieron que hasta ahora las acciones del plan se han enfocado en crear una fachada y no se ha atacado el núcleo del crimen organizado
Análisis
Sandino Asturias, analista en temas de seguridad del Centro de Estudios de Guatemala (CEG), señaló que las acciones de alto impacto que se realizaron en el gobierno anterior fueron vistas con pocos resultados. «Digamos que el Plan de los Cien Días es continuar con la misma táctica: acciones de impacto publicitario y delincuencial», subrayó.
El analista consultado agregó que a las acciones que actualmente realiza la PNC, carecen de información que permita ir sobre delitos en curso y no operaciones de carácter espectacular.
El referido plan insiste además en la utilización de las fuerzas castrenses como apoyo a la PNC. Claro ejemplo es que los operativos del pasado sábado, el contingente se componía de 200 efectivos policiales y 300 del Ejército. Al respecto, Asturias manifestó: «Está más que demostrado que la presencia militar no ha bajado nada los índices de criminalidad y que además con ello se siguen violando los acuerdos de paz. La presencia militar en acciones de seguridad ciudadana es sólo parte de las mismas prácticas con los resultados negativos».
Delincuencia organizada, prioridad
Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack, comentó que hasta el momento sólo se encuentran observando la ejecución del plan para analizar los resultados, y que es necesario darle un tiempo prudencial al Ministro de Gobernación para que «diseñe y ejecute las actividades, no sólo para cumplir con el Plan de los Cien Días, sino para desarrollar toda política institucional que el Ministro considere pertinente para combatir la violencia y la criminalidad.
«El accionar del Ministerio de Gobernación o de la Policía no debe circunscribirse a los operativos, sino tendría que ir más allá y pensar en el mediano plazo y en planes con un impacto más alto. Ir a la yugular de la delincuencia organizada», enfatizó la experta.
Ibarra añadió que en los operativos tiene que participar activamente el Ministerio Público (MP), y ser aún más contundentes y enfáticos y enfocarse en la prevención, «porque la violencia existente que generan las maras tiene raíces sociales muy profundas», expresó.
Punto final
Carlos Vinicio Gómez, ministro de Gobernación, no respondió las llamadas telefónicas que se le hicieron para tener su postura, sin embargo, en declaraciones publicadas en un matutino aseguró que cuando las detenciones las hacen para llenar requisitos, pueden terminar en un show. También dijo que ílvaro Colom le solicitó mejorar la coordinación con el resto de los entes de justicia.
El ministro del Interior reconoció que Colom «está más interesado en entrarle a las zonas rojas» y que «el éxito del Estado es una buena condena, no un buen operativo».
Los analistas entrevistados coincidieron en que los operativos se han enfocado en delitos menores, como delincuencia común, prostitución e indocumentados, entre otros. Ambos opinaron también que es necesario ir al núcleo del problema, el cual podría centralizarse en la delincuencia o crimen organizado.
«De nada sirve que se realicen las capturas si no está debidamente documentada, porque entonces las fuerzas de seguridad se exponen a que no haya elementos suficientes para mantener sujetos a proceso penal a los aprehendidos y lo único que pasa es que se multiplican las tareas del MP y los juzgados de turno y poner en exceso de población al Sistema Penitenciario», opinó Ibarra al respecto.
Sandino Asturias,
CEG.
Carmen Aída Ibarra,
Fundación Myrna Mack.