El chisme se considera una forma de rumor sin una veracidad establecida. Puede estar conformado por medias y totales mentiras o por una tergiversación de la realidad. Conduce a una falta de información, y puede llevar una mala intención de quien lo genera.
En la comunicación del chisme hay un emisor y un receptor de la calumnia. La invención puede contribuir a victimar a una persona o a un grupo social. Puede existir un deleite adictivo en contar chismes, pero también en escucharlos. Se ha descrito que el chismoso puede saber poco de su víctima. Realiza el cuento con el fin de satisfacer sus deseos de venganza o de envidia. O tal vez, para ocupar su tiempo en algo que le recrea y le da entretención.
El chisme es una forma de comunicación de manera frecuente de tipo oral (la lengua es su órgano predilecto). El secreto con que se comunica el chisme, le da cierto grado de solemnidad y prestigio. La gente antes de contarlo, pide a su oyente que por favor no lo repita. Y entonces… el secreto fluye a mil voces.
A veces puede surgir de un relato de total invención. Pero, también brota de verdades a medias. Para lo cual el dicho popular: “Cuando el río suena es porque piedras lleva”. O de una mala interpretación o la necesidad de cambiar una realidad.
Un chisme inventado es posible que se deba a la necesidad de cambiar la realidad y derivarla a otros temas. Tal vez, los primeros fuesen de interés actual. Me imagino que si nos dicen que los marcianos llegaron al país el día de hoy, que no nos preocupemos, que ya el Estado ha tomado medidas en el asunto. Nuestro foco de atención será la invasión extraterrestre y no un tema de nuestra actualidad como podría ser el de la violencia.
Las verdades a mitad, dicen pero no dicen, explican pero aturden. Dejan escapar la creatividad de generar más y más dentro de un relato. Es como que una persona que casi no mira nos diga que ve y por otro lado alguien que casi no oye nos refiera que oyó.
La interpretación de lo visto, leído y oído tiene un carácter subjetivo y si agregamos a esto que se es comunicado de una persona a otra y así de manera sucesiva –como cuando se juega teléfono descompuesto– la verdad que va, es de carácter confuso.
Al parecer el chisme se utiliza como un arma intangible para vencer a rivales, para desmoronar a quien se envidia. Pero también es una estrategia para ideologizar a personas, una forma de crear caos o una ilusión. Y por último también vale la pena analizar que puede constituir una manera de entretenimiento, que se basa en el aumento del sentido creativo, la conformación de relatos ordinarios y extraordinarios que dan vida a otros y a otros… La gente se vincula con el propósito de contar y oír un chisme. Para tal finalidad su carácter secreto lo hace más apetecible.
Lo lejos que pueda estar el chisme de cada persona, podría ser un intento personal. Pero cuando dentro del marco social éste se encuentra establecido como una de las escasas formas de entretenimiento y de liberación catártica. Así como una forma de expresión de agresividad involucrada a otras formas de violencia. Reflexiono que éste continuará existiendo y esparciéndose.