Pues ambas facciones guerrilleras, que se llevan tan bien como es el FMLN (Frente Farabundo Martí para la «Liberación» Nacional) de El Salvador y la URNG de Guatemala y están mejor informados que ambos gobiernos actuales de El Salvador y Guatemala, cuando vieron la oportunidad de desembarazarse de odiados y significativos personajes del anticomunismo salvadoreño, especialmente el hijo menor del finado fundador de su aborrecido contrincante Arena, pensaron sembrar la discordia entre ambos países como fruto del crimen a cometer, pues despertaría la malquerencia entre salvadoreños y guatemaltecos, principalmente ahora que se están dando pasos positivos para la eliminación de trabas en fronteras, de la unificación aduanera, etc. y como a ellos no les conviene la unión bajo ninguna circunstancia, pues fue como servido en bandeja de plata y conociendo la poca posibilidad de que descubrieran las autoridades guatemaltecas la trama, así como tampoco las salvadoreñas, pues no sería una novela de Sherlock Holmes o de Agatha Christie, urdieron bien su plan primario, que era matar a estas pobres víctimas de la manera más horrible y que despertara la cólera y el repudio entre la población salvadoreña y, al mismo tiempo, desprestigiar más al gobierno guatemalteco, comenzando por su presidente í“scar Berger Perdomo, a su ministro de Gobernación Carlos Vielmann y a su director de Policía, Erwin Sperisen que no han tenido mayor suerte en el desempeño de sus funciones, pero que tampoco creemos que tengan absolutamente nada que ver ni responsabilidad alguna en este odioso crimen. Y si lograran que fueran destituidas estas personas de la mayor confianza para los empresarios que nos desgobiernan, ¡qué mejor!…
Así, pues, que no caigamos en su trampa: Aquí no ha habido más que una conspiración política en el clásico modus operandi marxista y no me extrañaría que don Fidel y secuaces estén con las manos en la masa y hasta el mismo «zurriburri» de su engendro Chávez. Y ambas gentes, los guatemaltecos y salvadoreños, no caigamos en la trampa de quienes quieren acarrear agua a su molino: ¡Centroamérica unida, jamás será vencida!