Después del estira y encoge entre los diputados y el ex presidente Serrano por los famosos confidenciales, donde los congresistas querían el 50%, que era un aproximado de Q100 millones y que Serrano se negaba a dárselos, se empezaron con las amenazas de destitución, por lo que este se les quiso adelantar, con el resultado por todos ya conocido.
El mayor éxito de Ramiro de León Carpio, fue que en una reforma a la Constitución se eliminaron los confidenciales, por lo que Don Ramiro se jactaba que ese latrocinio al Estado, jamás se repetiría.
Ahora que ha pasado el tiempo alguien nos está demostrando de que los nunca jamás, no existen, si se hacen las cosas con inteligencia y sabiendo repartir, pues el error de Serrano es que no quiso salpicar a los del Congreso, como lo hacían todos los presidentes y como lo está haciendo el actual.
Al respecto de la eliminación de los confidenciales me decía una persona que lo que se daba a las madres en los programas de Mi Familia Progresa era en efectivo. Le aseguré que eso era imposible, pues si con los cheques era difícil seguir el rastro de los robos, que se diera cuenta lo que sería, si se pagara en efectivo. í‰l a que sí, yo a que no. Le aseguré que un programa así, sólo lo podría diseñar alguien con la idea de robar a lo descarado. Ahora que vi la forma tan fácil como lo aprueban los diputados, me di cuenta que eso se creó en lugar de los confidenciales. Un poquito para dar, lo demás para robar.
Duda no hay, pues con lo que se dice, con lo que se ve, nos damos cuenta que ahora los confidenciales se llaman Mi Familia Progresa, y que sólo que para taparle el ojo al macho se reparte una parte, pero para darle a los diputados y para enriquecerse, se usa la mayor parte.
Que vergí¼enza, que desgracia, si en realidad quieren ayudar y no es para robar, paguen con cheque. Descarados.