Las niñas y los niños pueden sumarse como socios activos a la lucha por una alimentación sana y un mundo sin hambre, al adquirir 5 compromisos orientados a fomentar buenos hábitos alimenticios, señaló este miércoles la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en el marco de conmemoración del Día Mundial de la Alimentación (DMA).
Una nueva campaña de la FAO, dada a conocer durante las conmemoraciones del DMA, hace un llamado a la niñez en América Latina y del Caribe a comprometerse con la seguridad alimentaria y con la adopción de hábitos para lograr una alimentación sana.
La campaña integra 5 puntos fundamentales que pueden asumir los niños y las niñas: no servirse más comida de la que van a comer para no tirar los alimentos a la basura; comer verduras y frutas al menos 3 veces al día; y hablar con sus familias sobre el hambre, la buena alimentación y lo que pueden hacer para contribuir en la solución.
También: trabajar junto a sus compañeros de estudios y vecinos para celebrar el DMA del 2014 en la escuela o la comunidad; y publicar sus compromisos contra el hambre y la malnutrición, en las redes sociales de la FAO.
La obesidad y el sobrepeso se han convertido en problemas que cada vez más países deben enfrentar; afectan al 23 por ciento de los adultos y al 7 por ciento de la niñez en edad preescolar en América Latina y en el Caribe, según cifras de la FAO.
La campaña incluye un video que será divulgado en escuelas y comunidades del continente, que trata las aventuras de “Rosita”, una niña que aprende cómo llegan los alimentos a su mesa, la importancia de optar por una buena alimentación y de evitar el desperdicio de alimentos, así como las razones que explican por qué algunas personas sufren hambre.
En los últimos 50 años, la disponibilidad media de alimentos por persona ha aumentado en un 40 por ciento, pese a que la población mundial se ha triplicado, señala un comunicado de prensa de la FAO.
Sin embargo, 842 millones de personas en el mundo se enfrentan a diario al hambre y otros mil 500 millones viven con obesidad o sobrepeso, padecimientos que se han convertido en los mayores retos para los Estados. en la lucha por lograr la seguridad alimentaria.