Niñas robadas evaden adopción


Después de un año y seis meses de haber sido raptadas por una red internacional de adopciones, las hermanas Ana Cristina y Marí­a Fernanda Alvarado de 18 meses y 4 años, respectivamente, volvieron hoy al lado de su madre, Mildred Alvarado por orden de juez.

La búsqueda terminó, hoy las hermanas Ana Cristina, de 18 meses, y Maria Fernanda Alvarado, de 4 años, hijas de Mildred Alvarado, volverán a su hogar después de un año y seis meses, tras haber sido raptadas en agosto de 2006 para ser dadas en adopción a una familia estadounidense. El juez Tercero de la Niñez y Adolescencia así­ lo decidió, bajo la condición que las menores asistan cada viernes a la judicatura junto a su progenitora.

Karen Cardona
lahora@lahora.com.gt

«Como una madre quiere a sus hijas, con todo el amor yo tengo para mis nenas», dijo entre sollozos Mildred Alvarado, quien esta vez no lloraba de tristeza, como lo hizo meses atrás, sino de alegrí­a, porque el calvario que vivió después del robo de sus hijas, está por terminar. La mujer, de condición humilde tiene una larga historia: hace año y medio vivió una situación precaria. Separada de su esposo, con escasa educación y sin dinero para dar de comer a su pequeña hija, pues habí­a sido despedida por estar embarazada, no tení­a dónde vivir; fue entonces cuando Sabrina Donis Hernández apareció para brindarle ayuda, sin saber que ella formaba parte de una red internacional de adopciones y su objetivo principal era robarle a la niña más grande y a la que Mildred tení­a todaví­a en el vientre.

En vista de su situación, Mildred aceptó a mudarse a la casa de Sabrina Donis, posteriormente, cuando llegó el momento de dar a luz, fue obligada a firmar documentos en blanco, con el pretexto de que servirí­an como garantí­a legal de que ella cuidaba a su hija. Fue llevada a un sanatorio privado donde la obligaron a hacerse una cesárea. El efecto de la anestesia no habí­a pasado y Donis, en complicidad con Lilia Consuelo Galindo se llevaron a las dos menores entre agosto y septiembre de 2006.

De forma milagrosa, la familia que adoptarí­a a las menores en Estados Unidos se comunicó con la Fundación Sobrevivientes, que ha asesorado y acompañado a Mildred en la búsqueda. Por medio de ella se logró frenar el proceso de adopción y constatar que la Embajada de los Estados Unidos habí­a preaprobado el trámite, el 30 de noviembre de 2006, pocos dí­as después de que la madre presentara la denuncia en el Ministerio Público.

Hoy, Mildred reconstruyó los hechos ante el juez y frente a un grupo de abogados, entre ellos al representante de la casa cuna Amor de Marí­a, donde aparecieron las menores y quien la acusó de haber entregado a las niñas voluntariamente. Pese a ello, el juez consideró prudente que tanto Ana Cristina como Marí­a Fernanda permanecieran al lado de su progenitora, con la salvedad que las investigaciones continuarán y tal como lo solicitara la Procuradurí­a General de la Nación, se deberá identificar a las menores, a través de pruebas de ADN.