Nigeria paralizada por huelga general


Acción. Los altos precios de la gasolina provocaron el paro de labores en Nigeria.

Nigeria se hallaba paralizada en el segundo dí­a de la huelga general convocada por las dos mayores centrales sindicales del paí­s para forzar al gobierno a anular el alza de los precios de la gasolina, pero el sector petrolero aún no se ha visto afectado.


La huelga fue convocada ayer por el Nigeria Labour Congress (NLC, obreros) y el Trade Union Congress (TUC, funcionarios) para obligar al presidente Umaru Yar’adua a anular un aumento de 15% de los precios de la gasolina decidido por su predecesor, Olusegun Obasanjo, en el último dí­a de su mandato.

El gobierno considera la huelga «polí­tica» y sugiere que es irresponsable paralizar todo un paí­s por sólo cinco naira (1 dólar = 128 naira).

El 28 de mayo, Obasanjo decretó el alza del litro de gasolina de 65 a 75 naira.

En las últimas horas del ultimátum, el representante del presidente Yar’Adua propuso reducir a la mitad el aumento del 15%, y dejar el precio del litro de gasolina en 70 naira.

Para hacer ceder a los sindicatos, puso sobre la mesa un pequete de medidas: anulación de la duplicación del IVA, que también entró en vigor a fines de mayo, y aumento general de salarios de 15%, con efecto retroactivo al 1 de enero. Esta última medida fue decidida por la anterior administración pero nunca fue aplicada.

Pero las dos centrales insisten en la anulación total del aumento del precio de la gasolina y mantienen la huelga.

A través de todo el paí­s se repite el mismo espectáculo: cientos de coches y motocicletas-taxis cargados de bidones de plástico vací­os de 25 y 50 litros se aglutinan desde el amanecer frente a las estaciones de servicio cerradas o que dispensan combustible a cuentagotas. La mayorí­a no están surtidas, porque los depósitos públicos y privados de gasolina, importada en un 100%, están bloqueados.

Las escuelas, los bancos y las oficinas están cerradas.

El gran puerto de Lagos, Apapa, está abierto pero ha disminuido las tareas, según un operador consultado por la AFP. Los empleados de la Nigerian Port Authority están en huelga, al igual que los agentes aduaneros.

En el aeropuerto Murtala Mohamed de Lagos, los vuelos internacionales que parten están obligados a hacer una escala en otro sitio para recargar combustible: KLM en Accra, Iberia en Niamey, British Airways en Palma de Mallorca.

En el sector vital del petróleo, del cual Nigeria es el sexto exportador mundial, la producción no parecí­a afectada, según fuentes en las principales multinacionales que operan en el sur del paí­s.

«No hay impacto… por ahora», dijo a la AFP el responsable de una de estas compañí­as.

Si la huelga no se desactiva rápidamente, el movimiento de protesta podrí­a endurecerse. El NLC pidió el miércoles a los trabajadores formar equipos de vigilancia para garantizar el respeto a la huelga. Varios diarios nigerianos publicaron fotografí­as de autobuses públicos bloqueando calles y rutas.

El secretario general del gobierno, Babagana Kingibe, aseguró que hací­a todo lo posible para resolver rápidamente la crisis pero advirtió que el derecho de huelga «no debe ser utilizado para perturbar la ley y el orden» públicos.

Las organizaciones sindicales no pueden obligar a la gente a hacer huelga, agregó.

El presidente Yar’adua se encuentra en primera lí­nea de fuego y totalmente expuesto porque carece de gobierno desde su llegada al poder el 29 de mayo.

Este bautismo de fuego le ha tomado por sorpresa y según el diario independiente This Day no tiene muchas salidas: o da muestras de mano fuerte y entonces su legitimidad como servidor cercano al pueblo sufrirá, o cede y su nuevo poder se debilitará a sólo un mes de haber llegado a la Presidencia.