Niegan querer derrocar al gobierno


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El jefe del Ejército paquistaní­ rechazó las acusaciones de que las fuerzas armadas busquen derrocar al gobierno civil del paí­s, en medio de tensiones sobre el memorándum secreto enviado a Washington meses atrás sobre un presunto golpe de Estado, dijeron hoy fuentes castrenses.

Por SEBASTIAN ABBOT ISLAMABAD / Agencia AP

El escándalo del memo ha incrementado las añejas tensiones entre el Ejército y el gobierno en momentos en que las autoridades luchan por controlar la insurgencia del Talibán y los problemas económicos, al tiempo que enfrentan un deterioro en las relaciones con su aliado más importante, Estados Unidos.

Los combatientes del Talibán paquistaní­ atacaron hoy un fuerte paramilitar en el noroeste de Pakistán, acción en la que mataron a un soldado y secuestraron a 15, informó la Policí­a. Al ataque siguió un comunicado a la prensa en el que los extremistas advirtieron que matarí­an a las tropas secuestradas.

El primer ministro paquistaní­, Yusuf Raza Guilani, denunció ayer una conspiración para derribar al gobierno. No señaló a las fuerzas armadas especí­ficamente, pero sí­ dijo que el Ejército debe estar sujeto al Parlamento y no puede operar como un «Estado dentro de un estado».

El jefe del Ejército, general Pervez Ashfaq Kayani, rechazó las acusaciones y prometió que sus fuerzas seguirán respaldando la democracia en Pakistán.

«El Ejército está totalmente al tanto de sus obligaciones y responsabilidades constitucionales», afirmó Kayani ayer durante un recorrido cerca de la frontera con Afganistán. Un comunicado del Ejército hoy mencionó sus afirmaciones.

El Ejército es la institución más fuerte en Pakistán y ha gobernado al paí­s durante gran parte de sus 64 años de historia tras una serie de golpes de Estado. Los analistas han expresado dudas de que haya un golpe militar en esta ocasión, pero han especulado que el Ejército podrí­a intentar presionar al presidente para que renuncie por su presunto papel en el escándalo del memorándum.

El exembajador estadounidense ante Pakistán, Husain Haqqani, ha sido acusado de orquestar el memo, que le pedí­a a Washington ayuda para evitar un presunto golpe de Estado tras la redada estadounidense en mayo que mató al terrorista Osama bin Laden en un poblado paquistaní­. Haqqani presuntamente actuó con el respaldo del presidente Asif Alí­ Zardari.

Tanto Haqqani como el presidente han rechazado las acusaciones, pero el embajador se vio obligado a renunciar por el escándalo.