Hay columnistas que enfocan muy bonito los temas nacionales, tal el caso de Petrocaribe y el empleo que se la va a dar al dinero del préstamo, haciendo énfasis en los logros que se obtendrían si se reparte en mi Familia Progresa. Martín Rodríguez dice que es un negocio redondo y que prefiere ver que lo repartan a las madres para que activen la economía de sus lugares. Este es un análisis y un comentario brillante si lo hubiera hecho para otro país, pero parece que no se ha dado cuenta que en ese programa ya han ejecutado Q362 millones y que las madres no han recibido ni Q30 millones. Sería bueno que cuando hagamos un comentario, que tratemos de acordarnos que vivimos en Guatemala, donde la corrupción campea.
Negocio redondo también es que alguien obtenga un préstamo para comprar una vivienda y se compromete a pagar el préstamo en 25 años con el aval de sus hijos y de sus nietos. Cuando llega con el dinero a efectuar la compra le dicen los propietarios, que por hoy la casa le cuesta sólo la mitad, así que usted puede disponer de la otra mitad. Feliz de su buen negocio se va a una cantina a celebrar su buen negocio y sale de allí hasta que le roban todo el dinero y con algunas enfermedades propias de esos lugares.
Cosa parecida le pasará a ese negocio redondo, donde invertirán el 10% y se desaparecerá o se usará en administración el 90%, que me imagino que no incluye las famosas ONG que están formando en todos los municipios, ya con miras a las próximas elecciones.