Negociación para desnuclearización norcoreana


Las conversaciones entre negociadores estadounidenses y norcoreanos sobre la desnuclearización de Corea del Norte concluyen hoy en Ginebra sin avances tangibles, según fuentes oficiales.


El jefe de la delegación estadounidense, Christopher Hill, anunció que abandonará Ginebra hoy tras una «muy buena reunión» con los norcoreanos, en la que no se han dado pasos claves.

«Fue un muy buen encuentro ayer (jueves)», declaró Hill a los periodistas el viernes por la mañana antes de partir, y precisó que ambas partes seguirán en contacto durante el fin de semana.

«Pasamos revista a muchos temas. Hemos hablado de la forma y del fondo», dijo el jefe de la delegación estadounidense, quien no ha ocultado sus dudas sobre la posibilidad de pasar a la próxima etapa del proceso de desnuclearización previsto por el acuerdo concluido en septiembre del 2007 en Ginebra.

Las dos delegaciones estuvieron reunidas unas ocho horas y media el jueves, primero en la delegación norteamericana ante la ONU en Ginebra y luego en la sede norcoreana.

Tras haber informado a sus respectivos gobiernos, los asistentes renunciaron finalmente a continuar con sus conversaciones el viernes.

«Han sido unas buenas consultas, pero todaví­a no lo tenemos a punto», habí­a declarado Hill, tras una cena tardí­a con la que se cerró la reunión del jueves.

El encuentro entre los negociadores norteamericanos y la delegación norcoreana encabezada por Kim Kye-Gwan tení­a por objetivo intentar reactivar el proceso de desnuclearización de Corea del Norte.

En septiembre de 2007, los dos paí­ses acordaron en Ginebra que el gobierno de Pyongyang presentarí­a una lista detallada de todos sus programas nucleares y los desmantelarí­a antes de finales del año pasado.

Estas conversaciones se inscribí­an dentro de negociaciones multilaterales entre las dos Coreas, China, Japón, Estados Unidos y Rusia, entabladas en 2003 y que en febrero de 2007 desembocaron en un compromiso norcoreano de desactivar, y después desmantelar, sus instalaciones atómicas a cambio de una ayuda energética equivalente a un millón de toneladas de petróleo.

Hill subrayó que el régimen de Pyongyang debí­a entregar por escrito los detalles de su programa nuclear a China, que preside las negociaciones a seis bandas.

«No creo que basten las garantí­as verbales dadas a Estados Unidos», afirmó el jueves.

Según Estados Unidos, Corea del Norte incumplió su compromiso al presentar una declaración incompleta de sus programas nucleares.

Por su parte, Corea del Norte se queja de no haber recibido la totalidad de la ayuda energética prometida.

Además, el paí­s asiático, que efectuó un ensayo nuclear el 9 de octubre del 2006, también exige su supresión de la lista estadounidense de paí­ses que apoyan el terrorismo para poder acceder a préstamos de organismos financieros como el Banco Mundial.

Por último, Washington sospecha que Corea del Norte lleva a cabo de forma encubierta un programa nuclear de uranio altamente enriquecido, además del conocido, a base de plutonio, una acusación desmentida por el régimen comunista.