NEGAR QUE EN GUATEMALA HUBO GUERRA, ES NEGAR NUESTRA HISTORIA


GLADYS_MONTERROSO

“En las amarguras desearéis la dulzura, y en la guerra, la paz” Santa Catalina de Siena

Con sorpresa leí­ un comentario, el lunes, asegurando que en Guatemala no hubo guerra, que fue guerrilla, yo viví­ parte de esa guerra, y a mí­ como a millones de guatemaltecos, nadie nos puede negar lo vivido, que las nuevas generaciones por disposiciones familiares, o gubernamentales sepan muy poco de un conflicto tan reciente, no significa que el conflicto no haya existido.

Gladys Monterroso
licgla@yahoo.es

 


El hecho que los medios de comunicación de la época, no hayan documentado los sucesos acaecidos, así­ como que la  tecnologí­a tan avanzada hoy no existiera, bajo ningún punto de vista puede hacernos negar esa época dolorosa de nuestra historia, yo vi con mis propios ojos los muertos en las carreteras, viví­ en mi niñez, la muerte de muchos jóvenes de mi barrio, así­ como la casa donde viví­a con mis padres, fue allanada dos veces por el ejército, sin orden de juez alguna, mi madre comentaba las noticias sobres las muertes de Yon Sosa, Rogelia Cruz, Turcios Lima, y los anónimos, de los que nunca se dijo su nombre, pero eso no significa que no existan, en Guatemala cementerios clandestinos dan fe de los muertos; y  se encuentran documentados en el Archivo de la Policí­a Nacional, suficiente cantidad de folios, con códigos, nombres, y relatos de los diferentes “desaparecidos” durante los 36 años que duró el conflicto.

Negar que existió guerra en Guatemala, es como negar que en España existió la Guerra Civil Española, los españoles no lo niegan, tampoco nosotros debemos negarlo, menos aún alguien que no es guatemalteco, y que tiene una ideologí­a eminentemente ultra derechista, si no hubiera existido esa guerra negada no hubiera habido necesidad de firmar los Acuerdos de Paz, ¿por qué firmar una paz, si la misma existí­a? La firma de la “Paz Firme y Duradera” es una declaración que existió un conflicto armado llamado guerra, en donde murieron 150 mil personas, y se reportan 200 mil desaparecidos, ¿Y la polí­tica de tierra arrasada no es parte de una guerra? Y para quien niega que hubiera genocidio, ¿No es el genocidio “Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de polí­tica o de nacionalidad.”? ¿Cuántos grupos no fueron exterminados sistemáticamente, porque existí­an lí­deres que solamente buscaban el desarrollo de la comunidad, sin ser guerrilleros, por causas polí­ticas? La historia no miente, y está allí­ frente a nosotros, nos persigue todos los dí­as y no aceptarla es mentirnos nosotros mismos.

Claro que existió guerra en Guatemala, sino que lo digan los miles de huérfanos, o viudas que quedaron vivos, la guerra en Guatemala, fue la que motivó que paí­ses como EE.UU., Canadá y otras naciones recibieran exiliados polí­ticos,  si no hubieran existido motivos para el exilio este no hubiera durado el tiempo que duró, él que muchos nos hayamos quedado, tratando de levantar al paí­s de los escombros que dejó el conflicto armado interno, y que llevemos en nuestra memoria lo que vimos y vivimos no significa que hayamos borrado de la misma hechos deleznables como las ejecuciones extrajudiciales, el genocidio, las masacres,  las desapariciones forzadas y las torturas, todos delitos de lesa humanidad.

Si en Guatemala no hubiera existido guerra, serí­a un contrasentido que se haya instalado la Minugua en el paí­s, tampoco que se hayan llevado conversaciones de paz, para posteriormente llegar a acuerdos, porque las matanzas eran comunes, hace años escuché a una psicóloga decir que en el interior se suicidaban los jóvenes, y que habí­an llegado a la conclusión que no podí­an vivir con los recuerdos de lo que habí­an vivido. Todas las acciones del ser humano traen consigo consecuencias naturales, y la consecuencia natural de la guerra, es la paz, la primera sin la segunda no existen. Para quienes sean admiradores de Mafalda, o para quienes no lo sean, les recomiendo leer la página 9 del libro “Toda Mafalda” en donde Quino realiza una cronologí­a horizontal, textualmente dice en la primera columna: fecha: marzo 15 de 1962, en la segunda columna: En el Mundo de Quino: Dí­a en que nace Mafalda en la vida real, según su autobiografí­a. En la tercera columna: En América Latina: El gobierno de Guatemala anuncia que han muerto 12 guerrilleros en choque con el ejército. Un choque armado de 36 años entre el ejército y los guerrilleros, en Guatemala, y en cualquier parte del mundo no puede llamarse de otra forma más que GUERRA, el DRAE es claro al puntualizar que guerra significa: “Lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación.” ¿No existieron acaso dos bandos en pugna? Aunque dentro de esos dos bandos se haya masacrado a población civil, y eso se encuentra documentado no me lo estoy inventando.

Recuerdo que corrí­a el año 83 y tení­amos tiempo de no ver a un amigo, de pronto apareció y nos comentó que trabajaba en Caminos, estábamos varios, y la plática se extendió, habí­an tomado alguna bebida, y entre la plática para mi horror nos comentó que en donde estaba asignado, (no recuerdo el lugar, pero creo que era cerca de Huehuetenango)  los trabajadores de Caminos compartí­an mucho con el ejército, y que los soldados habí­a encontrado dos gringuitas (podrí­an haber sido de cualquier paí­s, eran rubias altas y delgadas) con propaganda, que las llevaron al destacamento, y que después de violarlas, con cuchillos les habí­a abierto heridas en todo el cuerpo, las colgaron y en las heridas cada cierto tiempo del dí­a,  les rociaban sal, limón y gasolina, que gritaban como locas, y riéndose dijo, los mulas no sabí­an inglés y ellas no sabí­a español, así­ que después de 15 dí­as las mataron sin que pudieran obtener alguna información, ¿cómo se llama lo que les sucedió a estas jóvenes? Tortura, y ¿cuántos guatemaltecos, guatemaltecas, extranjeros y extranjeras no murieron así­? NO SEí‘ORES, NACIDOS O NO EN EL PAíS, EL PASADO ESTí FRENTE A NOSOTROS, NEGARLO, ES NEGAR NUESTRA PROPIA HISTORIA, Y NEGAR NUESTRA HISTORIA, ES NEGAR NUESTRA RAZí“N DE SER.