Necesaria divulgación del Renap


Su inició con el pie izquierdo. Precedido de impulsiva publicidad aún persistente, adolece de la indispensable información en el medio quisquilloso por tendencias manifiesta. La población necesita estar al tanto respecto a los requisitos y disposiciones para los efectos consiguientes. Eso no significa algo imposible en la plenitud del siglo XXI.

Juan de Dios Rojas

Al contrario, hoy más que nunca tan importante es informar como estar informado. Doble ví­a, merecedora de atención y servicio cortés, que no quita lo valiente, sin caras ceñudas que dan mala espina. Una y otra cosa son un derecho y obligación. Esto propicia relaciones positivas en beneficio de ambas partes y el mejor funcionamiento deseable cuanto antes.

Sabedores que el Renap extiende el nuevo documento de identificación personal (DIP), amerita mayor información. Tiene a su alcance diversos medios, prioridad uno la moderna tecnologí­a. Atribución insoslayable a su cargo; nunca en descargo, en lí­nea de su finalidad a veces invocada; ponerla en marcha sin obstáculos como quiera que sea, es urgente en demasí­a.

Junto a la implementación, salvo los fondos por recibir de este ente gubernamental, existen dudas en formas de abanico. Respecto a los cobros que el público afecto concierne, abundan versiones disí­miles. Por lo tanto buena falta hace publiquen cuáles cobros son de carácter oficial y desde luego coherentes al arancel autorizado desde más arriba de la burocracia.

Todo parece indicar a la larga, un pago tras otro, semejante al indeseable ví­a crucis seguido del torturguismo dañino. Partida de nacimiento actualizada, mediante cobro no bicoca; según quejas de los afectados, exceden los honorarios de los registros civiles municipales. La entrega es hecha al cabo de por lo menos tres meses después. ¿Qué ganga señores! No más.

A fin de evitar suspicacias entre los segmentos poblacionales, a tiempo de hacerse presentes en el Renap, después de interminables «colas» es necesario informar sobre los aranceles de rigor. Satisfará a dicha institución y mejorará la imagen. Con mayor circunstancia los peticionarios respirarán tranquilos puesto que se presentarán a la diligencia bien seguros.

Es solamente entrarle con ganas y los mejores esfuerzos requeridos por la población, con miras a brindar facilidades a tantí­simo connacional que deberá sustituir la cédula de vecindad. Documento convertido en falsificaciones por «alcaldes» tiempo ha, manipulada por la mafia, máxime en el perí­odo preelectoral, cuando asoman sus narices los politiqueros siempre.

El Renap debe despejar dudas pronto, eso mismo viabilizará con la indispensable señalización la ruta a seguir del respetable. Residentes capitalinos cuya partida de nacimiento está asentada en el interior, pasan trabajos. Resulta que cuesta mucho estén en lí­nea cuando el interesado acude a la entidad mencionada. Presentan errores, superarlos genera más trámites.

Algo por demás demostrado en la práctica conforme avanzan los meses denota que se llegará a diciembre, término de extensión del documento DIP sin haber sido atendidos todos los guatemaltecos. Dicha conclusión dista de llevar sólo la contraria, al ritmo que van las acciones señala una condición deficitaria en la cobertura, que se interpone de valladar firme.

Tendrán en sus planes el caso de los adultos mayores, enfermos y discapacitados. Existirán las obligadas atenciones especiales con un gesto social y humano para con ellos. Tienen imposibilidades de viajar en autobuses, sean del Transmetro y el publicitado dondequiera Transurbano que operará por medio de tarjetas prepago, de obtención convertida en una Babel.

Insistimos acerca de la conveniencia de divulgar todo lo atinente a requisitos y sobre todo pagos legales que la población tiene que efectuar en la obtención del documento de identificación personal. Asimismo la forma de subsanar las dificultades que surgen como por arte de magia y sorpresa desagradable al interesado. Las peticiones son justas y necesarias.