Los narcotraficantes mexicanos se desplazan fácilmente en helicópteros en la frontera entre México y Guatemala, los vuelos no superan los 200 pies de altura; de esta manera mantienen el control de las operaciones de contrabando de cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos.
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De acuerdo con una publicación del diario mexicano El Universal, tras la narcomatanza en la aldea Agua Zarca, en Huehuetenango, se evidenció la instalación de un helipuerto, que fue utilizado para atender a personas heridas dentro de la zona selvática.
Los gobiernos de ambos países han desplegado soldados en los puntos ciegos para combatir el trasiego de droga, sin embargo, los resultados aún son infructuosos.
La Secretaría de Análisis e Información Antinarcótica (SAIA) informó que, según las investigaciones realizadas, los mexicanos ya no utilizan intermediarios para dirigir las operaciones aéreas, además se valen de amenazas para obligar a los dueños de las fincas para utilizar sus terrenos.
El director adjunto de la Policía Nacional Civil (PNC), Rémber Larios, anunció el pasado 4 de enero que pondrán en marcha el plan de seguridad Donaré 2009, el cual se basará en estrategias más fuertes para el combate al narcotráfico y al crimen organizado.
El funcionario destacó que no piensan pactar con el crimen organizado, como sucedió anteriormente, ya que la Policía está dispuesta a ofrecer tiempo y esfuerzo a fin de que el plan funcione adecuadamente.
Larios advirtió que este será un año violento, pero los miembros de la institución policíaca están dispuestos ha combatir este problema.
El representante de la Policía dijo estar consciente de que no cuentan con el armamento y el equipo de tecnología necesario, pese a ello le declaran la guerra al crimen organizado.
La presencia del narcotráfico inició desde finales de 2007, pero salió a luz pública el 25 de marzo de 2008, cuando se originó un enfrentamiento armado entre cárteles de narcotraficantes, en el balneario La Laguna, en Río Hondo, Zacapa, el cual dejó como resultado once personas muertas, entre ellas Juan José León, alias «Juancho León», quien era considerado el jefe del Cártel del Golfo.
Posteriormente, el 30 de noviembre, 17 personas fallecieron en la aldea Agua Zarca, municipio de Santa Ana Huista, en Huehuetenango. Las autoridades dieron a conocer que dicho enfrentamiento respondía a riñas entre narcos guatemaltecos y mexicanos por la disputa del territorio.
La directora de la Policía, Marlene Blanco Lapola, ha indicado que la presencia del narcotráfico en el país se ha hecho visible con estos enfrentamientos que han dejado como resultado la muerte de varias personas. La funcionaria destaca que dicho grupo de sicarios ha migrado a Guatemala por la lucha que mantienen los gobiernos de México y Colombia en su contra.