David Nalbandian lesionó a un juez de línea ayer en la final del torneo Queen’s, por lo que ésta se suspendió abruptamente y el croata Marin Cilic fue declarado ganador.
El argentino, décimo preclasificado del torneo, había ganado el primer set y peleaba un reñido segundo cuando se enfureció y pateó una pequeña barrera que rodea al juez de línea. Entonces se desprendió un trozo de la barrera y golpeó al juez en la espinilla izquierda, la cual sangró.
Después de examinar al juez lastimado, el juez principal decidió descalificar a Nalbandian y poner fin al partido.
El argentino insistió en que no debería haber sido descalificado.
«A veces uno se siente muy frustrado en la cancha y es difícil controlar eso, y en ocasiones puedo cometer un error. Es muy difícil terminar una final de esta forma», afirmó. «Pero a veces nos sentimos muy presionados por la ATP para que participemos en muchos torneos. No hacen nada por nosotros, y hoy cometo un error y tengo que pagar así».
«Estoy de acuerdo en que cometí un error, pero a veces todo el mundo comete un error y yo no sentía que tenía que terminar así, en especial en una final», agregó.
Las reglas de la ATP afirman que cualquier acción violenta resultará en una descalificación automática.
«Es una situación desafortunada para todos los involucrados, los espectadores, el torneo, los patrocinadores, los jugadores y el juez de línea», dijo Brad Drewett, presidente ejecutivo de la ATP, en un comunicado.
«Ciertamente que David no pretendía que esto ocurriera. Sin embargo, las normas son muy claras en una situación como esta, y causarle una lesión a alguien implica una descalificación automática para cualquier jugador», agregó.
Chris Kermode, director del torneo, dijo que el juez de línea —cuyo nombre no fue dado a conocer— recibió primeros auxilios pero no requirió mayor tratamiento después de ver a un doctor.
«Definitivamente no es la forma en que yo quería ganarlo», afirmó Cilic. «El partido aún estaba para cualquiera pero no puedo cambiarlo. Lo siento (por los espectadores) que haya tenido que terminar así».
«Tuvimos algunos buenos intercambios de voleas, y es duro ver que la final termine así», agregó.
El argentino le ganaba 7-6 (3), 3-4 a Cilic, sexto favorito, en este torneo sobre césped de preparación para Wimbledon cuando ocurrió el incidente.
«Las reglas son las reglas. La ATP nos obligó a suspender la final debido a una violación al código», dijo Kermode.
Nalbandian disputaba su primera final en césped desde su derrota ante Lleyton Hewitt en Wimbledon hace una década. Buscaba convertirse en el primer campeón argentino de un torneo en césped desde que Javier Francia se consagró en Nottingham en 1995.
El último título de Nalbandian se dio en Washington en agosto de 2010.
Investigación
La Policía inició una investigación de una denuncia de agresión motivada por el episodio en que el tenista argentino David Nalbandian pateó un cartel a un costado de la cancha en una muestra de frustración y terminó lastimando a un juez de línea durante la final del torneo del Queen’s Club.
La Policía se negó a revelar quien había hecho la denuncia.
El episodio se produjo ayer durante la final del torneo entre Nalbandian y el croata Marin Cilic.
«Estamos al tanto del incidente», comentó la policía metropolitana en un comunicado. «Ha habido una denuncia y la policía metropolitana está investigando. La denuncia es por agresión».
Nalbandian ganó el primer set 7-6 (3), pero tuvo un arranque de ira al perder su saque y quedar 4-3 abajo en el segundo. Luego de fallar un remate en el punto decisivo del game, pateó un cartel que estaba cerca del juez de línea Andrew McDougall. Un pedazo del cartel golpeó al juez en la pierna izquierda y le abrió un corte del que manó sangre.
El director del torneo Chris Kermode dijo que McDougall fue atendido por un médico en la misma cancha y no necesitó más cuidados.
Nalbandian fue descalificado por conducta antideportiva.
También fue despojado del premio de 57.350 dólares que le correspondía y podría ser multado.
El argentino dice que no debió ser descalificado.
«A veces uno se siente frustrado en la cancha y eso es algo duro de controlar», declaró. «A veces uno se equivoca. Es duro terminar así una final. Sé que cometí un error, pero todos nos equivocamos alguna vez. No creo que esto debió terminar así, especialmente tratándose de una final».