Nadie te quita ser chapí­n


La nacionalidad guatemalteca es un derecho que no se pierde con la migración o con la adquisición de otra ciudadaní­a. FOTOARTE LA HORA: Alejandro Ramí­rez

Haber nacido en esta Tierra del Quetzal, para muchos es un privilegio y un honor; es como un sello, más bien un tatuaje invisible que se lleva en la piel. Y aunque se haya vivido lejos del paí­s o actualmente se es migrante, siempre llevaremos en la sangre el ser chapines.

TOMADO DE LA VOZ DEL MIGRANTE
lahora@lahora.com.gt

* NORMA TORRES NACIí“ EN GUATEMALA. COMO MUCHOS, EMIGRí“ A CALIFORNIA, ESTADOS UNIDOS, DONDE ADQUIRIí“ LA NACIONALIDAD ESTADOUNIDENSE. OPTANDO A SUS DERECHOS COMO CIUDADANA, AHORA ES MIEMBRO DE LA ASAMBLEA ESTATAL DE CALIFORNIA.* RAFAEL ESPADA, VICEPRESIDENTE DE GUATEMALA, TIENE LA DOBLE NACIONALIDAD ESTADOUNIDENSE Y GUATEMALTECO, PERO ESO NO LE REPRESENTí“ NINGíšN IMPEDIMENTO LEGAL PARA OPTAR A SER EMPLEADO PíšBLICO.

Y, aunque todo esto pareciera fácil de comprender, no resultaba tan obvio en la reciente elección del Consejo Nacional del Migrante Guatemalteco (Conamigua), para su representante en Los íngeles, California, y Chicago, Illinois, entre otras ciudades.

Como ya es sabido, la elección del representante de Conamigua en Los íngeles ha estado detenida y por el momento no lo han hecho. Uno de los argumentos que se utilizaron para detener la elección, es que algunos de los candidatos, a pesar de ser guatemaltecos de origen, tení­an ciudadaní­a estadounidense.

Algunos alegaban que ser ciudadano estadounidense no les permití­a poder ser el representante de la ciudad para Conamigua. Los dos únicos candidatos en Los íngeles habí­an nacido en Guatemala; desde hace mucho tiempo, emigraron a Estados Unidos y hasta lograron adquirir la ciudadaní­a estadounidense.

Por eso, muchos decí­an que al preferir la ciudadaní­a estadounidense, se deja de ser guatemalteco. ¿Pero usted cree que esa será razón suficiente, para decir que se deja de ser chapí­n?

CONFLICTO

Ante las quejas que los candidatos a Conamigua no eran guatemaltecos, las autoridades prefirieron detener las elecciones. Para ese entonces, Pablo Garcí­a, el cónsul de Guatemala en Los íngeles, opinaba que al ser ciudadano estadounidense se deja de ser chapí­n, y por tanto hay que restablecer la ciudadaní­a guatemalteca. Hay juristas que opinan lo contrario, al menos que se obtenga la nacionalidad americana, se perderá la guatemalteca, de lo contrario y con la ciudadaní­a, no se pierde la nacionalidad guatemalteca.

«Esto sólo se puede realizar en el departamento jurí­dico del Ministerio de Relaciones Exteriores y la persona debe demostrar un domicilio en Guatemala, porque sólo la recupera el que se va a regresar a vivir en el paí­s», dijo el cónsul Garcí­a, en declaraciones captadas por un diario de Los íngeles.

Según él, para recuperar la nacionalidad, el guatemalteco debe presentar original y fotocopia de su certificado de nacimiento, original y fotocopia del pasaporte extranjero, certificado de naturalización y una carta dirigida al Ministro de Relaciones Exteriores en la que expresa su voluntad de recuperar la nacionalidad porque quiere regresar a residir en Guatemala.

«La resolución final tarda entre de dos a tres meses», comentó Garcí­a. «Recuperar la nacionalidad les permite estar en el paí­s por más de noventa dí­as, acceder a servicios que sólo tienen derecho los guatemaltecos y a mejores tarifas en las universidades».

En otras palabras, desde este criterio, al ganarse el derecho a ser ciudadano estadounidense, se deja de ser chapí­n.

Sin embargo, Carlos Roberto Calderón, director de la Fundación del Migrante Guatemalteco (Fundemi), ante este conflicto, aseguró que desde que se nace en Guatemala, no se puede dejar de ser guatemalteco, y que para demostrarlo, no es necesario regresar al paí­s y vivir ahí­. «La ley claramente dice que el trámite se puede hacer en las misiones diplomáticas o consulares», indicó Calderón. «La ley no dice en ninguna parte que, para recuperarla, la persona tiene que vivir allá».

¿SE DEJA DE SER CHAPíN?

í‰sta es la pregunta que se hizo La Voz del Migrante, sobre todo con la preocupación de que los cientos de miles de guatemaltecos que viven en Estados Unidos, podrí­an llegar a perder su nacionalidad.

Para ello, acudimos a Byron Vásquez, el presidente de la Casa de la Cultura de Guatemala en Los íngeles. Esta organización no participó en la elección del representante de Conamigua, por lo que no tienen ningún interés en tal disputa.

Byron Vásquez es de la opinión de que si se es ciudadano estadounidense, no se puede optar a un cargo público de Guatemala. Sin embargo, para Vásquez, el conflicto que se dio es un problema polí­tico, y que poco tiene que ver con los migrantes guatemaltecos. «En Estados Unidos, hay miles de guatemaltecos que huyeron del paí­s porque eran ví­ctimas del conflicto armado, y hoy están perdidos en un vací­o legal».

O como se dijera en la pelí­cula: «Ni de aquí­ ni de allá».

Pero lejos de la elección de Conamigua, la pregunta era: ¿podrá un guatemalteco perder su nacionalidad? Según Vásquez, el problema no es tanto el tener la nacionalidad o no; el problema es que el Estado de Guatemala no ofrece garantí­as a los guatemaltecos.

«Desde los Acuerdos de Paz, se garantizó que se iba a proteger a los guatemaltecos que huyeron por la guerra, y que se les iban a defender sus derechos. Al menos, unos 300 mil chapines salieron huyendo, y hoy están sufriendo por las redadas contra migrantes», expuso Vásquez.

De acuerdo con Vásquez, en la Casa de la Cultura de Los íngeles no necesitan que un chapí­n demuestre que es guatemalteco con pasaporte, cédula o cualquier documento. «Con que digan que es guatemalteco y en qué municipio nació, es suficiente para que le brindemos ayuda», dijo Vásquez.

LO CHAPíN

Roberto Penedo, subsecretario ejecutivo de Conamigua, explicó mejor la postura de esta institución al respecto. Según él, desde 1993, la Procuradurí­a General de la Nación (PGN) opinó que ningún guatemalteco que haya nacido en el paí­s puede dejar de serlo. Por tanto, aunque se tenga doble nacionalidad, nadie puede decir que se dejó de ser guatemalteco.

Legalmente, explicó Penedo, hasta en 1996 se reconoce en Guatemala que se puede tener doble ciudadaní­a. Ahora bien, en el caso de que un chapí­n con doble ciudadaní­a pueda optar a un puesto público, como es el caso de ser representante de Conamigua, la misma PGN dejó en manos del consejo asesor de Conamigua el poder decidir. «Yo soy de la opinión que sí­ se puede», dijo Penedo.

«El mejor ejemplo es el propio vicepresidente Rafael Espada, que tiene la doble ciudadaní­a estadounidense-guatemalteco, y ocupa uno de los puestos más altos del paí­s», ejemplificó Penedo. Además, recordó que en la misma Constitución Polí­tica de Guatemala se reconoce que no se le puede negar la nacionalidad guatemalteca a cualquier persona que haya nacido dentro del paí­s.

En conclusión, si usted es migrante guatemalteco en Estados Unidos o cualquier otra parte del mundo, no se le puede negar el derecho de ser chapí­n, y no es necesario regresar al paí­s para que le devuelvan la nacionalidad, o renunciar a otra ciudadaní­a para que le devuelvan la guatemalteca.

Si en algún momento, estando fuera del paí­s o al regresar después de muchos años, se le niega su nacionalidad, recuerde que nadie se la puede negar; asesórese bien y acuda a las instancias de ayuda para que le ratifiquen su derecho de ser chapí­n.