El gobierno belga comprará la subsidiaria del banco Dexia en Bélgica por 5.400 millones de dólares (4.000 millones de euros) como parte de una reestructuración de la entidad crediticia en medio de severos problemas de liquidez, anunció hoy el banco.
Dexia es el primer banco europeo importante en requerir el rescate gubernamental desde la crisis financiera de 2008, luego que cayó bajo una intensa presión de fondos debido a su exposición a países de la eurozona con un elevado nivel de endeudamiento, como Grecia, Italia y España, y a municipios en problemas de Estados Unidos.
El primer ministro de Bélgica, Yves Leterme, dijo que la nacionalización era necesaria para proteger al banco minorista belga de los riesgos que enfrenta el grupo Dexia SA. Agregó que el apoyo del gobierno garantiza que todos los clientes de Dexia «tengan la seguridad y la certeza de que su dinero está completamente seguro en Dexia Bélgica.»
Además de la nacionalización, los gobiernos de Bélgica, Francia y Luxemburgo aportarán en total 121.000 millones de dólares (90.000 millones de euros) en fondo de garantía para el banco hasta por 10 años. Los fondos ofrecerán estabilidad a una autoproclamada «mala banca» de Dexia, con los que los activos tóxicos del banco serán transferidos.
Bélgica aportará el 60,5% de esos fondos de garantía, el 36,5% vendrá de Francia y el 3% restante de Luxemburgo.
Al mismo tiempo, la junta directiva de Dexia sostiene negociaciones con los bancos franceses Caisse des Depots et Consignations y La Banque Postale para hallar una solución al financiamiento de las autoridades francesas, en el que Dexia juega un papel importante.