El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, descartó renunciar y pidió una coalición gubernamental «armoniosa» hoy, mientras la oposición, que ganó las legislativas, trataba de unirse contra el mandatario, aliado firme de Estados Unidos en la zona.
Musharraf «enfatizó la necesidad de una coalición armoniosa en aras de una dirección pacífica del gobierno, del desarrollo y del progreso de Pakistán», señaló un comunicado del ministerio de Exteriores, tras el encuentro entre el jefe de Estado y un congresista estadounidense.
Tanto Nawaz Sharif, el ex primer ministro derrocado por Musharraf derrocó en un golpe de Estado en 1999, como Asif Alí Zardari, viudo de la ex primera ministra Benazir Bhutto (asesinada en diciembre), afirmaron estar dispuestos a trabajar conjuntamente con los otros partidos de la oposición tras su aplastante victoria en las legislativas del lunes.
Sharif instó a Musharraf a dimitir, mientras que Zardari afirmó que no trabajaría con nadie vinculado al partido que apoyó a Musharraf en la última legislatura.
Un comunicado de la formación de Bhutto, el Partido del Pueblo Pakistaní (PPP), recordó «recientes declaraciones del general Musharraf, según las cuales si los partidos que lo respaldan eran derrotados en las elecciones, él renunciaría a su cargo».
Pero Musharraf declaró al diario estadounidense Wall Street Journal que no tenía planes de abandonar el cargo. Cuando se le preguntó si consideraba retirarse, afirmó: «No, todavía no. Debemos seguir avanzando de manera que se propicie un gobierno democrático estable en Pakistán».
Musharraf dijo asimismo que la gustaría trabajar «con cualquier partido o cualquier coalición, porque es lo conveniente para Pakistán».
El presidente George W. Bush afirmó hoy que las elecciones generales fueron una «victoria significativa» de la democracia paquistaní e instó al próximo gobierno a «ser amigo» de Estados Unidos.
«Es ahora el momento de que las personas que acaban de ser elegidas se muestren y formen su gobierno. Y la pregunta entonces es: «Â¿Serán amigos de Estados Unidos? Yo por supuesto así lo espero», dijo Bush.
El principal apoyo externo de Musharraf es Estados Unidos, que le otorgó una ayuda financiera de 10.000 millones de dólares desde que el presidente paquistaní se convirtió en 2001 en uno de sus aliados claves en la «guerra contra el terrorismo».
Sharif y Zardari tenían previsto reunirse en Islamabad mañana.
También un abogado opositor, detenido por orden de Musharraf desde el pasado noviembre, Aitzaz Ahsan, pidió ayer la dimisión del presidente.
Los sondeos de opinión publicados antes de las elecciones mostraron que el 75% de los paquistaníes considera que ha llegado el momento de que Musharraf deje el poder.
Los resultados oficiales de los comicios legislativos y provinciales debían ser anunciados hoy tras el fin del escrutinio en las últimas circunscripciones, según el secretario de la comisión electoral central, Kanwar Dilshad.
Con el recuento de votos de 258 de las 272 circunscripciones del país, el PPP y el Partido de Sharif suman un total de 153 escaños, según la comisión.
Por su parte, la gubernamental Liga Musulmana de Pakistán y sus aliados obtienen 58 diputados.
El resultado mostró asimismo la derrota casi total de los partidos fundamentalistas islámicos, que durante la última legislatura gobernaron la provincia de la Frontera Noroeste, que limita con Afganistán.
Un grupo de observadores de la Unión Europea tenía previsto entregar hoy su informe sobre el desarrollo de las legislativas. Por su parte, un equipo de senadores estadounidenses que siguieron los comicios los calificaron de creíbles y legítimos.
La Casa Blanca afirmó que estas elecciones fueron «en gran medida justas».
Un Parlamento hostil amenaza la supervivencia política de Musharraf, que podría verse enfrentado a una destitución si la oposición logra sumar una mayoría de dos tercios.