El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, decidió convocar para el 17 de marzo la primera sesión de la nueva Asamblea Nacional, surgida de las elecciones legislativas ganadas el mes pasado por la oposición, dijo hoy su portavoz.
«Sí, el presidente Musharraf firmó la convocatoria que el primer ministro Mohamedmian Soomro le transmitió ayer. La Asamblea Nacional se reunirá el 17 de marzo», sostuvo Rashid Qureshi, el portavoz del presidente.
Este anuncio tuvo lugar dos días después de que los jefes de la oposición, Asif Ali Zardari -viudo de la ex primera ministra Benazir Bhutto, asesinada en diciembre- y el ex primer ministro Nawaz Sharif, pidieran al presidente Musharraf que reuniese inmediatamente a la Asamblea Nacional.
«Ellos demoraron inútilmente la convocatoria de la Asamblea Nacional, lo que muestra que tienen malas intenciones», afirmó refiriéndose a las autoridades el vocero del movimiento de Nawaz Sharif, Ahsan Iqbal.
«La nueva Asamblea deberá tomar una decisión respecto al futuro de Musharraf, que fue elegido de manera anticonstitucional», añadió Iqbal.
«La Asamblea hubiera debido reunirse antes, pero es mejor tarde que nunca», consideró Farhatulá Babar, del movimiento de Zardari. «Nosotros estamos dispuestos a formar el gobierno con nuestros socios de la coalición, para llevar a cabo nuestro programa de reformas», agregó.
El lunes, el secretariado del primer ministro de transición, Mohamedmian Soomro, indicó que el jefe del gobierno había enviado a Musharraf una recomendación formal de convocatoria, la etapa previa indispensable para reunir a la Asamblea Nacional.
Todavía no se había anunciado oficialmente una fecha, pero según varios dirigentes políticos, Musharraf debía reunir al Parlamento durante la semana siguiente a la recepción de dicha recomendación.
Los vencedores de las elecciones legislativas del 18 de febrero, que firmaron un acuerdo para formar un gobierno de coalición, también se pusieron de acuerdo el domingo para lograr, en los 30 días posteriores a la primera sesión del nuevo Parlamento, que los jueces destituidos por el presidente Musharraf recuperasen sus cargos.
El jefe del Estado declaró el estado de excepción el 3 de noviembre de 2007 y un día después destituyó a más de 60 magistrados, incluyendo a la mayoría de los jueces de la Corte Suprema.
Si recuperasen sus puestos, estos jueces, entre los cuales se encuentra el ex presidente de la Corte Suprema, Iftijar Muhamad Chaudhry, deberían pronunciarse sobre la legalidad de la reciente reelección del jefe del Estado.
Cuando se le preguntó si el presidente renunciará después del regreso de los jueces, el ex viceministro de Información, Tariq Azeem, un allegado de Musharraf, declaró el lunes a la AFP que «ese no parece ser el caso».
«Ahora la cuestión consiste en saber cómo pueden hacer (para colocar nuevamente a los magistrados) por vía parlamentaria, por mayoría simple o por la mayoría de los dos tercios. Es una cuestión jurídica», explicó.
Rashid Qureshi,
portavoz del presidente