«Museo Músicos Invisibles»


La Fundación «LOLITA» y la Asociación «Vicenta Laparra de la Cerda» giraron invitaciones para asistir el 28 de mayo recién pasado a la inauguración del «Museo Músicos Invisibles», situado en la 13 calle 7-30 de la zona 1, Centro Histórico.

José Antonio Garcí­a Urrea

El nombre se origina porque en él se encuentra enorme variedad de aparatos sonoros, sofisticados, que funcionan sin el recurso humano, tal como las pianolas que lo hacen mediante una cinta perforada en donde van las notas. Estos aparatos se encuentran en varios salones tanto del primer como del segundo piso. Otra de las novedades fue la presentación de los «organillos» que funcionan por medio de una manivela y que se cargan con un cinturón y un pie. Estas cajas musicales son fabricadas aquí­ en Guatemala por el señor German Rodrí­guez, pero desafortunadamente no tienen mercado por lo que los exporta a México, y los expuestos fueron traí­dos de ese paí­s vecino.

Recuerdo que en mis años juveniles aquí­ habí­a organilleros que se situaban en las esquinas de las calles, la patojada corrí­amos a escucharlos. Algunos adultos depositaban un peso, con la efigie del general Miguel Garcí­a Granados y otros, más espléndidos, poní­an, en el canastillo, una moneda de a cinco pesos, con la efigie del también general, Justo Rufino Barrios. Nos acercábamos al canastillo para ver las monedas y el organillero no nos desprendí­a los ojos, por supuesto.

El tramo de la 13 calle entre 7ª. y 8ª. avenidas fue cerrado al paso vehicular y se transformó en un escenario callejero en el que la Marimba Municipal obsequió melodí­as a los asistentes, y a la vez acompañó a los integrantes del ballet folclórico municipal que presentó variados bailes con sus atuendos respectivos y que motivó sonoros y cerrados aplausos de la concurrencia. Felicitaciones a sus jóvenes integrantes. La descripción de este evento estuvo a cargo de la actriz Ana Marí­a Bravo.

Punto relevante fue la entrega de un pergamino al señor German Rodrí­guez, por parte del Alcalde metropolitano, señor ílvaro Arzú Yrigoyen, en reconocimiento de esa invaluable labor, de carácter nacionalista, al construir esos organillos. A continuación se cortó la cinta simbólica de inauguración del Museo, y las personas presentes fueron invitadas a pasar a la sala del Museo en donde el coro municipal de niños, a tres voces, interpretó varias y alegres melodí­as que igualmente fueron aplaudidas por el auditorio. Acto seguido, se invitó a recorrer los salones para admirar la maravilla de esos instrumentos, algunos son una orquesta completa, ejecutada por los Músicos Invisibles.

Es de hacerse notar que uno de los salones fue bautizado con el nombre de la preclara dama VICENTA LAPARRA DE LA CERDA, denodada mujer que en su tiempo fue periodista, estuvo presa por ello, escritora, poetisa, dramaturga y soprano. Obra una fotografí­a suya en donde se observa su enérgico y decidido carácter.

Agradecimientos nuestros, porque asistí­ con mi esposa, al licenciado Luis Maldonado de la Cerda y a doña Martita, por sus finas atenciones.

íTEM MíS: Los cilindros de gas domiciliarios, no tienen la medida cabal.