«Su actitud radiante le valió ser apreciado por sus colegas y por los soldados americanos y vietnamitas que él fotografió», declaró el periodista Peter Arnett, quien saludó la memoria de «uno de los pocos fotógrafos occidentales que asumió el riesgo de testimoniar el final de la guerra».
Su más famosa fotografía mostraba un helicóptero de la CIA en plena evacuación de personal, que se convirtió en el más claro símbolo de la derrota de los norteamericanos en Vietnam.
El techo donde se posó la nave fue presentado con frecuncia como el de la embajada de los Estados Unidos en Saigón, pero en realidad era el de un edificio de viviendas de los empleados de la CIA.
«Como muchas cosas sobre la guerra en Vietnam, la realidad no era lo que se creía», escribió el fotógrafo en 2005 en The New York Times.