Municipalidades deben 2 mil millones de quetzales


La Asociación Nacional de Municipalidades solicitará al presidente ílvaro Colom la intervención del gobierno central para saldar sus deudas con la banca nacional.

Directivos de la Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM) discutirán con el presidente ílvaro Colom, la posibilidad de replantear las deudas municipales, que ascienden a 2 millardos de quetzales.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Walter del Cid, secretario ejecutivo de ANAM, indicó que la mayorí­a de deudas contraí­das por las anteriores corporaciones municipales con entidades bancarias fueron suscritas con la intención de desarrollar programas de infraestructura y desarrollo social, que en su momento no contaban con fondos para la ejecución.

No obstante, considera que en la actualidad, el endeudamiento representa un grave riesgo para el funcionamiento y desarrollo de los programas sociales propuestos por las autoridades ediles, que nuevamente se encuentran con cifras rojas en sus estados financieros.

El Código Municipal, en el artí­culo 110, permite a las municipalidades contraer compromisos con bancos para financiar sus planes de trabajo; en algunos casos, los términos de los contratos de préstamo alcanzan plazos de hasta 20 años para su cancelación.

En algunas municipalidades, las deudas por mora e intereses son superiores al monto del préstamo solicitado, esto debido a los rezagos en el pago y la incapacidad de los gobiernos municipales para plantear presupuestos que incluyan fondos de ahorro.

«Las discusiones con el presidente serán objeto de amplia deliberación, ya que estamos conscientes que el endeudamiento puede afectar al Estado en su conjunto y no solamente a los municipios endeudados», indicó del Cid.

Sin servicios

Los datos recopilados por el Instituto de Fomento Municipal (Infom) advierten sobre impagos en los servicios básicos de las distintas municipalidades, de tal forma que en algunas oficinas ediles, ya se han interrumpido varios servicios básicos.

«Es necesario que se establezcan las prioridades de gasto dentro de las alcaldí­as, para que puedan funcionar adecuadamente y ejecutar efectivamente los programas de beneficio comunitario», refiere Del Cid.

El equipo técnico de la presidencia analizará las propuestas planteadas por la ANAM, después de que ésta realice hoy su reunión ordinaria nacional, en la que participan representantes de las municipalidades de todo el paí­s.

Colom indicó que se acercarí­a a las municipalidades para trabajar de forma directa con los alcaldes y de esa forma poder desarrollar los programas de la agenda social contenidos en su plan de gobierno.

Luis Linares, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), considera que el gobierno central no debe intervenir en los asuntos financieros de las municipalidades, ya que éstas deben conservar su autonomí­a en todos los aspectos.

«Si tienen la capacidad de endeudarse también tienen que poder pagar sus saldos con los ingresos que diariamente perciben», indicó.

A criterio de Linares, la legislación municipal debe establecer normas más estrictas para que las autoridades de turno no utilicen indebidamente los fondos de las arcas municipales y soliciten préstamos, que se encuentran fuera de su capacidad de pago.

De la reunión entre los alcaldes y el gobierno central resultarán las polí­ticas que adoptarán las municipalidades para enfrentarse a la crisis financiera que amenaza con frustrar sus planes de gobierno.

Lucha contra la pobreza


En el marco del Plan de los Cien Dí­as, propuesto por la Presidencia de la República para reducir los niveles de pobreza, el presidente ílvaro Colom se reunirá con alcaldes y delegados de los 41 municipios más pobres del paí­s.

En la reunión, el mandatario expondrá a los jefes ediles los planes para la reducción de la pobreza entre los que se encuentra el fomento de la producción de las micro y pequeñas empresas, además de las transferencias condicionadas, consistentes en la entrega de bonos a las familias de escasos recursos a cambio de que éstos enví­en a sus hijos a la escuela.

Según la última encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadí­stica sobre las condiciones de vida en el paí­s, el 51% de la población vive en condiciones de pobreza. Los indicadores advierten que en la zona del Altiplano Occidental se tienen las condiciones menos favorables para vivir.