Decenas de miles de trabajadoras rurales marcharon hoy en Brasilia para pedir el fin de las discriminaciones laborales y sociales y denunciar la violencia contra las mujeres.
Las participantes -30.000 según las organizadoras- congestionaron el tráfico a primeras horas del día, encaminándose por la Explanada de los Ministerios hacia la Plaza de los Tres Poderes en la que se halla situado el Palacio presidencial de Planalto.
La denominada «Marcha de las Margaritas» fue convocada por la Confederación Nacional de Trabajadores Agícolas (Contag) y la Central Unica de Trabajadores (CUT); se veían banderas de todos los estados del país, con fuerte presencia de los empobrecidos estados del nordeste y de pequeñas localidades del interior.
Muchas consignas pedían la efectiva aplicación de la Ley María Penha, contra la violencia doméstica, y denunciaban la explotación sexual y los asesinatos de mujeres en el campo, así como la frecuente exclusión de las mujeres de los títulos de propiedad de la tierra.
Otras reivindicaciones reclamaban más líneas de crédito para mujeres, mayor apoyo a la agricultura familiar y derechos sociales, como jubilación y vacaciones.
«Estamos aquí para garantizar la igualdad de hombres y mujeres. Brasil no tiene políticas específicas de inclusión social de las mujeres del campo ni proyectos que saquen a las mujeres de las dificultades», dijo a la AFP Antonia Ribeiro, del comité director de la CUT en Piauí (nordeste).
Ribeiro reclamó un gesto de la parte de las autoridades para impulsar la lucha de las mujeres campesinas. «Ayudaría mucho si hubiese una señal importante (del gobierno) para el campo», declaró.