Mujeres indí­genas urgen atención


Un buen porcentaje de guatemaltecos son racistas y discriminadores. Lo anterior me lo han demostrado decenas de amigos al cuestionarme el hecho de que siempre me intereso por conocer de cerca las necesidades de la población indí­gena. Estoy plenamente convencido que si a los indí­genas se les dieran las oportunidades que tienen los ladinos este paí­s serí­a distinto.

Edwin Marroquí­n Navas
enavas1313@yahoo.com

Recientemente dirigentes de mujeres indí­genas realizaron el «Tercer Encuentro Nacional de Mujeres Mayas, Garifunas y Xinkas» para iniciar un proceso de monitoreo y auditorí­a social de la implementación de la Agenda Articulada de Mujeres Mayas, Garifunas y Xinkas en los diferentes planes, programas y polí­tica que impulsa el Estado guatemalteco.

En la actividad participaron mujeres de distintas comunidades lingí¼í­sticas quienes en seis mesas de trabajo compartieron con representantes de instituciones gubernamentales, responsables de ejecutar e implementar polí­ticas públicas para toda la población.

Y en las mesas de trabajo se concluyó que es urgente la inclusión del enfoque de mujeres indí­genas en todos los procesos de desarrollo y ejecución de las polí­ticas públicas y socializar la Agenda Articulada de Mujeres Mayas, Garí­funas y Xinkas de la Polí­tica Nacional para la Convivencia y erradicación de la discriminación racial y de la Polí­tica Nacional de Promoción y Desarrollo Integral de las mujeres 2008-2023.

Asimismo, desarrollar campañas de sensibilización a hombres y mujeres sobre los derechos de las mujeres y derechos especí­ficos y colectivos de las mujeres indí­genas y coordinar con funcionarios y funcionarias mayas para asegurara la implementación de los contenidos de la Agenda Articulada de Coordinaciones con funcionarias mayas para los seguimientos de la implementación.

En el tema del acceso a la justicia demandaron uso y respeto de los idiomas y prácticas culturales mayas, garí­funas y xinka en los procesos y estructuras del Organismo Judicial, fortalecer y desarrollar campañas que fomente la cultura de denuncia y procesos de sensibilización a los operadores de justicias para una mejor atención.

Destacó, además, que se coordine entre la Comisión Presidencial Contra el Racismo (CODISRA) y la Secretarí­a Presidencial de la Mujer (SEPREM) la implementación de la Polí­tica Nacional para la convivencia y erradicación de la discriminación racial, tomando en cuenta los ejes comunes y, por supuesto, que se abordaron otras lí­neas de acción.

Frente a lo anterior ¿será que las mujeres indí­genas están exigiendo demasiado? ¿Acaso no tienen los mismos derechos que otras no indí­genas? Considero que es el momento para que las dependencias del Estado y el guatemalteco en general deje, por un lado, el racismo y la discriminación.

* «Cada dí­a va quedando más claro en todo el mundo que el problema de la justicia no es de la justicia, sino de los jueces. La justicia está en las leyes, en los códigos, luego deberí­a ser fácil aplicarla. Bastarí­a saber leer, entender lo que está escrito, escuchar de manera imparcial las alegaciones del acusador y del acusado, los testimonios, si los hubiere, y finalmente, en conciencia, juzgar».

«La corrupción tiene mil caras y la peor de todas, en este asunto, tal vez sea, a favor o en contra, la naturaleza de la relación entre quien juzga y quien es juzgado». «Un caso tí­pico de perversión juzgadora ha sucedido muy recientemente en Guatemala donde el editor Raúl Figueroa Sarti de la casa F&G Editores ha sido condenado a un año de prisión conmutable a razón de 25 quetzales diarios y al pago de una multa de cincuenta mil quetzales, más las costas del proceso. ¿Cuál fue el crimen de Raúl Figueroa? Haber publicado, a solicitud y con el conocimiento del autor, Mardo Arturo Escobar, una fotografí­a que fue insertada en un libro editado por F&G». El anterior párrafo fue escrito por José Saramago. Me uno a la solidaridad con este librero guatemalteco, que no se tuerza la justicia.