Cada día, más mujeres indígenas son víctimas de violencia intrafamiliar en áreas rurales, a causa del desconocimiento sobre la legislación que les protege.
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La Defensoría de la Mujer Indígena (Demi) informó que, de enero a septiembre del año pasado se brindó asistencia a un mil 371 mujeres, que en su mayoría fueron víctimas de violencia dentro de su hogar.
Se creó un aproximado de 500 expedientes de procesos de asesoría jurídica, 779 de asistencia social en los que se incluye apoyo a menores de edad y 92 procesos de atención psicológica a víctimas de violencia intrafamiliar.
María Teresa Zapeta, defensora de la mujer indígena, explica que en la Demi se brinda asesoría jurídica, asistencia social y psicológica a las mujeres que sufren de abusos; en la mayoría de los casos desconocen sus derechos y los procedimientos para interponer una denuncia en la Policía, asegura.
En tanto, Azucena Socoy, de la Demi, comenta que la mayoría de mujeres que se presentan a sus oficinas para solicitar ayuda son atendidas de manera inmediata, sin embargo es necesario fortalecer las instituciones dedicadas a apoyar a las víctimas de violencia que cuentan con un mínimo respaldo por parte del Estado.
En los próximos meses se crearán nuevas dependencias de la Demi en Sololá, Baja Verapaz, San Marcos, Izabal y Santa Rosa, ya que los sondeos realizados en esos sectores conforman la necesidad de ampliar el campo de acción de las organizaciones que respaldan los derechos humanos.