La mayoría de mujeres indígenas son excluidas socialmente, ya que no tienen acceso a la salud ni a la educación.
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Asimismo, viven una exclusión política, ya que habitualmente no se les da participación en cuanto a la toma de decisiones en diversos espacios.
«Por tener una cultura distinta se nos niega el acceso a estos derechos pero, además, afrontamos una exclusión económica, pese a que somos las mujeres quienes manejamos la economía del hogar», señaló Natividad, de la Defensoría de la Mujer Indígena de Quetzaltenango.
De acuerdo con Natividad, las mujeres indígenas, además de afrontar a diario tanta exclusión, son objeto de mucha violencia física y sicológica. «Hay mucha violencia de fondo, pero las mujeres no la denuncian», dijo la representante de la DEMI.
Forman lideresas
La desinformación es una de las principales razones para que las personas sean víctimas de engaños y de violación a sus derechos, sin embargo, por cultura, las personas no buscan la manera de superar esa barrera que impide su desarrollo.
Por tal razón, el Instituto Universitario de la Mujer de la Universidad de San Carlos, Iumusac, junto con el programa Lucha Contra las Exclusiones en Guatemala, impulsaron durante tres meses un proceso de formación cívico-política de Mujeres lideresas, en tres departamentos.
«Estamos formando a mujeres mayas, garífunas y xincas, que no han tenido acceso a educación superior, por lo que se les proporciona la oportunidad para que accedan a conocimientos, para que puedan formarse en política, para el desarrollo de su liderazgo», dijo Míriam Maldonado del Iumusac.
Durante tres meses se capacitó a 150 mujeres sobre Políticas públicas, Derechos Humanos, Derechos de los pueblos indígenas, democracia y acceso a la justicia, en cinco municipios de Totonicapán, seis de Quetzaltenango y cinco de Puerto Barrios.
«Las 150 mujeres fueron multiplicadoras del trabajo, por lo que se tuvo una promoción hacia 500 mujeres», aseguró Maldonado.
La clausura de dicho programa se llevó a cabo la semana recién concluida, donde las mujeres presentaron propuestas de incidencia política, para mejorar su desarrollo en sus comunidades, a las autoridades locales.