La violencia contra las mujeres se reporta en diferentes ámbitos de la sociedad, entre ellos en la vida de pareja, a nivel familiar, en la sociedad y a nivel institucional y es un producto del sistema patriarcal y machista, indicó Marta Saloj, comadrona de Sololá.
A decir de Saloj, quien posee 30 años de servicio y es integrante de la Asociación de Comadronas Vida, este flagelo afecta de diferente manera a mujeres no indígenas e indígenas, pues estas últimas también sufren de discriminación y racismo, además de que tienen menos acceso a la justicia.
Según la entrevistada, las agresiones contra las mujeres inician desde su propia familia, donde muchas de ellas sufren violencia física y psicológica y los agresores son mayormente sus esposos, sus hermanos y sus padres.
La comadrona sololateca indicó que la falta de toma de decisiones en su propio cuerpo también constituye una forma de violencia, pues muchas veces ellas no quieren tener más hijos, sin embargo son decisiones que son tomadas por los hombres.
Saloj dijo que el alcoholismo es uno de los factores que contribuyen a que se sigan reportando altos índices de agresiones contra la población femenina, pues diversos estudios han revelado que la mayoría de los hombres que ejercen violencia han ingerido alcohol.
La información subraya que la mayoría de casos de violencia intrafamiliar se dan en los municipios de Nahualá, Santa Catarina Ixtahuacán, Sololá y Concepción, donde también existe un alto porcentaje de personas alcohólicas.
De acuerdo con Saloj, es necesario que el Estado promueva medidas para regular la venta y consumo de licor, ya que eso contribuiría a prevenir las agresiones contra las mujeres.
Por su parte, Dominga Vásquez, delegada regional de la Defensoría de la Mujer Indígena (DEMI), subrayó que son pocos los casos que se denuncian de violencia intrafamiliar, en lo que va del año en esa instancia únicamente se han conocido 15 casos.
Vásquez dijo que pese al bajo nivel de denuncias se sabe que Sololá es uno de los departamentos con más altos índices de agresiones contra mujeres, lo que demuestra que faltan muchas acciones de sensibilización para que ellas se atrevan a denunciar y seguir con los procesos.
Fernando Herrera, de la Coordinadora Nacional para la Prevención de la Violencia Intrafamiliar y contra las Mujeres (CONAPREVI), subrayó que en el departamento no hay registros reales de agresiones contra las mujeres, además existe una falta de cultura de denunciar.
Finalmente, Sonia Villatoro, Jueza de Paz de la cabecera departamental, dijo que las mujeres tienen aún miedo de denuncia, pues existe desconfianza en las autoridades, aspecto en el que se debe trabajar.