Muerte de Gadafi inspira a manifestantes


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Inspirados por las escenas de euforia en Libia, numerosos manifestantes sirios salieron hoy a las calles y gritaron a coro que el régimen del presidente Bashar Assad será el próximo en caer tras la muerte del derrocado dictador libio Moamar Gadafi.

Por ELIZABETH A. KENNEDY BEIRUT Agencia AP

Las fuerzas sirias dispararon hoy contra los manifestantes y dieron muerte a 14 personas, dijeron activistas.

«Gadafi se ha ido, se acerca tu turno, Bashar», gritaban los manifestantes en la ciudad de Hama, que ha sido bastante tiempo baluarte de la resistencia contra el régimen en el centro del paí­s.

La revuelta siria ha mostrado en los últimos siete meses bastante resistencia y recuperación, pero también indicios de estancamiento en las últimas semanas en tanto que el gobierno persiste en su represión sangrienta que, a decir de Naciones Unidas, ha dejado más de 3 mil muertos.

Aunque las manifestaciones masivas en Siria han sacudido a uno de los regí­menes más autoritarios en el Medio Oriente, la oposición no ha logrado mayores avances en los últimos meses, no controla territorio alguno y carece de dirigentes visibles.

Ahora, la revuelta en Siria ha recibido nuevos brí­os de la rebelión armada que expulsó del poder a Gadafi en Libia, aunque con apoyo aéreo de la OTAN.

«Sacrificamos nuestras almas, nuestra sangre por ti, Libia», gritaban hoy a coro los manifestantes sirios.

Otros inconformes portaban pancartas alusivas a la posible suerte de Assad tras la que han tenido otros gobernantes depuestos en el Mundo írabe.

Zine El Abidine Ben Alí­, de Túnez, fue obligado a exiliarse y Hosni Mubarak, de Egipto, se encuentra en prisión y afronta cargos de complicidad por la muerte de más de 800 manifestantes durante la revuelta en su paí­s.

«Ben Alí­ huyó, Mubarak está en prisión, Gadafi fue muerto, Assad… ¿?», decí­a una pancarta.

Gadafi murió ayer después de que fuera sacado por la fuerza de un tubo del alcantarillado en el que se habí­a escondido y rogara por su vida. La muerte de Gadafi puso fin de manera decisiva a un régimen de casi 42 años que habí­a convertido al paí­s rico en petróleo en una nación paria internacional y en el feudo personal del otrora gobernante.