La tercera víctima mortal falleció en la sala de operaciones del hospital Roosevelt, tras el atentado con una granada, ayer, contra un bus de ruta a San Juan Sacatepéquez, en la colonia Landívar, zona 7. Ocho personas más se recuperan en los centros asistenciales, entre ellas una niña.
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Una granada M-26, lanzada por un solo hombre de aproximadamente 18 años, contra un bus extraurbano, causó la muerte de Valeriano Xujur, de 58 años, quien ingresó al nosocomio sin una pierna a causa de la detonación; además un joven de aproximadamente 25 años que no fue identificado y Diego Surín Zet, de 52, quien falleció esta madrugada en la sala de operaciones.
La explosión de este artefacto provocó que nueve personas más fueran llevadas a ese centro asistencial, así como otras cinco al hospital San Juan de Dios, entre ellas una niña de 9 años, quienes aún se recuperan.
Representantes de los diferentes centros asistenciales han informado que de las víctimas, ocho todavía están recluidas, una de ellas necesita tratamiento especial, incluso hasta de más de un año, para evitar amputaciones de uno de sus miembros.
«FUTURO INCIERTO»
Marvin Joaquín López, de 24 años, estudiante universitario del octavo semestre en Administración de Empresas y promotor de bienes raíces, lamenta lo sucedido ayer en el bus, debido a que necesita una recuperación larga, que podría llevarle hasta año y medio, para evitar que se le ampute una pierna.
«Mi futuro es incierto, no sé qué va a pasar… sin embargo, le agradezco a Dios que me dejó con vida, porque dos personas que venían murieron en la misma ambulancia donde nos traían los bomberos», indica.
El joven lamenta cómo su futuro se detiene, ante la ola de violencia e inseguridad por la que atraviesa el país y que pasa desapercibida por las autoridades de Gobierno.
Higinio Vásquez Monroy, quien ejerce el oficio de albañil, relató con esfuerzo -por una herida de esquirla en el abdomen-, cómo un hombre de sudadero gris abordó el bus, lanzó el artefacto y se bajó de inmediato. Inicialmente la granada pasó desapercibida para él y otros usuarios, pero cuando topó con uno de los asientos causó una terrible explosión.
Según Vásquez, tras una jornada de trabajo más, quería abordar pronto el bus y llegar a su casa, como suele hacerlo todos los días, sin embargo, el granadazo de ayer le impidió seguir su rutina.
Dos equipos de investigación fueron desplegados por el Ministerio de Gobernación para recabar información sobre las causas de la detonación de la granada dentro del bus que se dirigía hacia San Juan Sacatepéquez.
Nery Morales, vocero de Gobernación, considera que estos hechos son represalias por los trabajos que realizan dentro de las cárceles. Admite que no se cuenta con suficientes elementos para la seguridad del país.