Ministros de Finanzas de América y el Caribe y jefes de organismos económicos multilaterales se reúnen mañana en Chile en un momento crucial para el porvenir de la economía mundial y latinoamericana, región que enfrenta su peor desempeño en siete años con casi 20 millones de desempleados.
América Latina se contraería en 2009 un 1,7%, un drástico descenso frente a la expansión de un 4,6% de 2008 cuando la región cerró seis años de crecimiento sostenido, un período inédito cuyos avances ahora están en riesgo por la peor crisis económica desde la Segunda Guerra Mundial.
Sólo en el primer trimestre se sumaron un millón de nuevos de- sempleados en la región y se espera que el año cierre con una tasa que podría elevar a casi 20 millones en número total de desempleados en las zonas urbanas.
La debacle llevará a la economía mundial a caer hasta un 3%, según las últimas proyecciones del Banco Mundial, que estima que el crecimiento recién podría reanudarse en el transcurso del próximo año.
Pero los signos de recuperación son inciertos por ahora en la mayoría de los países y nadie a ciencia cierta se atreve a pronosticar el esperado fin de la crisis mundial.
En este escenario, 19 ministros de Finanzas de América Latina se reúnen por segunda vez en el balneario de Viña del Mar, a una cita a la que también están invitados el jefe del Banco Mundial, Robert Zoellick, el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, y el directaor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno.
La reunión, de sólo un día, contará también con la presencia de la secretaria de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena.
Los ministros buscarán «visualizar de qué forma ha afectado la crisis financiera a los países de América y el Caribe, cuáles han sido las dificultades que han enfrentado y qué mecanismos han adoptado para sortear esos efectos», según un comunicado del ministerio de Hacienda chileno.
Adicionalmente, abordarán temas como la supervisión financiera en la región, logística, transporte y precio de alimentos, energías alternativas y eficiencia energética, además de revisar los avances del programa de acción del G-20.
La situación financiera de Honduras, cuyo presidente Manuel Zelaya fue depuesto el pasado domingo, también será materia de debate en la reunión de Viña del mar (120 km al oeste de Santiago), según las fuentes chilenas.
El Banco Mundial anunció la paralización de todos los programas de préstamos a Honduras, mientras que el BID congeló sus planes de ayuda, en repudio al golpe de Estado.
Chile, cuyo Producto Interno Bruto podría caer hasta un 0,75% en 2009, aportará con la experiencia de su plan económico anticíclico, que hoy le permite contar con ahorros externos de más de 20.000 millones de dólares para afrontar la crisis, según fuentes del ministerio.
En un momento de bonanza sin predecentes, con un elevado precio del cobre -del cual Chile es el primer productor mundial-, las autoridades chilenas decidieron ahorrar los excedentes fiscales, desoyendo presiones para aumentar el gasto fiscal, en una decisión que hoy saca aplausos de todos los sectores.