El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, iría hoy al fronterizo departamento colombiano de Putumayo para verificar lo ocurrido el uno de marzo, cuando tropas militares ingresaron en Ecuador y dieron muerte al número dos de las FARC, Raúl Reyes.
Al frente de una misión diplomática de cinco personas, Insulza llegó en la noche del lunes a Bogotá tras inspeccionar en Ecuador el sitio donde murieron Reyes y al menos otros 22 insurgentes, a unos 1.800 m de la frontera.
En Putumayo, los miembros de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobrevolarán cultivos de coca (materia prima de la cocaína), y visitarán la zona fronteriza donde se erradican manualmente esos plantíos.
De igual forma, sobrevolarán la zona colombiana desde donde, según el gobierno, las aeronaves militares bombardearon el campamento de Reyes.
La misión estará acompañada por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, el comisionado de Paz del gobierno, Luis Carlos Restrepo, y los mandos militares.
Al referirse a la visita de la comisión a Ecuador, la embajadora de Perú ante la OEA, María Zavala, precisó en declaraciones a la radio RCN de Bogotá que la inspección «se desarrolló con normalidad».
«Estuvimos en el lugar donde pudimos verificar algunos cráteres producto del bombardeo. Después, en el escenario, un poco ya modificado, no sólo por las intervenciones naturales por el ingreso de las Fuerzas Militares ecuatorianas, la policía y miembros de criminalística, sino también por la naturaleza», dijo.
Agregó que allí «se nos explicó dónde presuntamente pernoctaban los integrantes de las FARC, los sitios utilizados como cocina, el lugar de aleccionamiento, el sitio donde se aseaban», entre otros.
Según Zavala, se desarrollaron todos los protocolos obligatorios en ese tipo de misiones de verificación, «como recorrer los lugares por indicación de las partes».
«De lo poco que encontramos hemos podido apreciar construcción de madera de poco tiempo, pero también una trocha que se advierte tenía un tiempo prudencial», recordó la diplomática.
Más adelante indicó que la comisión saldrá a temprana hora hacia el sur de Colombia para recibir, a su vez, las indicaciones y la información del gobierno, así como de las autoridades.
«Vamos a recorrer también zonas de erradicación de plantaciones y esperamos terminar la jornada al comenzar la noche», señaló, tras anotar que el objetivo es concluir el informe sobre la situación presentada antes del próximo 17 de marzo, cuando se reúna el Consejo de Cancilleres de la OEA.
Las familias de las víctimas mexicanas de la incursión colombiana contra las FARC en Ecuador anunciaron hoy que iniciarán una demanda internacional contra Colombia, aduciendo que en la acción fueron alcanzados civiles que estaban por razones de estudio en la base bombardeada.
En el ataque -que arrastró a una severa crisis a los gobiernos de Bogotá y Quito- murieron el número dos de las FARC, Raúl Reyes, y otras 24 personas, entre ellas Juan González, un estudiante mexicano de filosofía de 29 años, aunque se presume que en total serían cuatro los muertos de esa nacionalidad.
Asimismo, resultó herida la mexicana Lucía Andrea Morett (27 años), estudiante de arte dramático, rescatada por las tropas ecuatorianas y trasladada a un hospital de Quito, donde se recupera de las lesiones en medio de una severa crisis nerviosa, según sus padres.
«A un lado de las bombas que cayeron había civiles, como nuestra hija y los estudiantes con los que llegó a ese campamento. Ahí hay actos de lesa humanidad que deben ser sancionados, que deben ser castigados conforme al derecho internacional», afirmó Jorge Morett, padre de la muchacha.
Tanto ella como su compañero fallecido, alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México, llegaron a Ecuador una semana antes de la incursión para participar en Quito en un encuentro de grupos de izquierda, en el que fue proyectado un video con el saludo de Reyes.
«Los muchachos venían en plan de entrevistas y de estudio. Tenemos los elementos para señalar que eran universitarios de la Facultad de Filosofía, del programa de estudios latinoamericanos, en el que son propios para este tipo de estudios de campo», dijo ílvaro González, padre del estudiante abatido.