Misiles iraní­es crispan tensión con Occidente antes de negociación nuclear


Imagen de los misiles lanzados por segunda ocasión el martes por la Guardia Revolucionaria Iraní­, lo cual crispó los nervios de Israel y alertó las defensas militares de Estados Unidos.

Irán atizó esta semana la tensión con los paí­ses occidentales al efectuar disparos de prueba de varios de sus misiles, entre ellos uno capaz de alcanzar Israel, mientras las grandes potencias estudian la apertura de negociaciones con Teherán sobre la cuestión nuclear.


Irán anunció ayer que su principal negociador se reunirá a finales de la próxima semana en Suiza con el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, para discutir propuestas destinadas a entablar una negociación sobre el programa nuclear iraní­.

Los paí­ses occidentales temen que el enriquecimiento de uranio por parte de Irán tenga como objetivo fabricar armas nucleares, lo que Teherán desmiente afirmando que se trata de un programa puramente civil destinado a generar energí­a.

Sin embargo, Irán decidió hacer una muestra de fuerza de su arsenal ensayando varios de sus misiles, entre ellos el de mayor alcance, el Shahab-3, que afirma podrí­a llegar a territorio israelí­.

Israel y su gran aliado Estados Unidos nunca han descartado una acción militar contra las instalaciones nucleares iraní­es, a lo que Teherán ha contestado con reiteradas amenazas de una respuesta feroz.

«Tú, mentiroso Israel, y tú, mentirosa Casa Blanca (…) si queréis efectuar una invasión os daremos tal respuesta que lamentaréis vuestra acción», dijo de nuevo ayer un alto responsable religioso iraní­, el ayatolá Mohamed Emami Kashani, en un sermón retransmitido por la radio estatal.

«Irán no reconoce a Israel porque es un ocupante (…) pero Irán no quiere enzarzarse en una guerra con él y no quiere disparar sus misiles a Tel Aviv», afirmó sin embargo el clérigo.

Teherán afirma que el Shahab-3 es capaz de alcanzar 2 mil km, lo que le permitirí­a llegar a Israel, Arabia Saudita e instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio.

Sin embargo, responsables estadounidenses se esforzaron por quitar importancia a los ensayos iraní­es, afirmando haber detectado sólo siete de ellos y poniendo en entredicho el alcance del Shahab-3.

La duda surgió también en torno a una fotografí­a difundida el miércoles por Irán para «demostrar» el éxito de sus ensayos y que expertos occidentales afirman fue retocada para agregar un misil.

«El objetivo del ejercicio era enviar una señal. En consecuencia Irán exageró las capacidades del misil en sus declaraciones y a la vez, al parecer, retocó las fotografí­as», declaró Mark Fitzpatrick, experto del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres y ex responsable del Departamento de Estado norteamericano.

Pese a las dudas, Estados Unidos dejó claro que Irán debe poner fin a estos actos de «provocación» en pleno periodo de tensión en la región petrolera del Golfo.

Reactivado por las tensiones geopolí­ticas, el precio del barril de crudo no dejó de subir esta semana alcanzando un nuevo récord ayer a más de 147 dólares en Nueva York y Londres.

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó de nuevo ayer a Teherán a suspender su programa de enriquecimiento de uranio.

«Hago un llamado a las autoridades iraní­es a cumplir plenamente todas las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y a continuar sus negociaciones con la Unión Europa y las partes involucradas», dijo Ban.

En junio, un grupo de seis potencias -Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania- sometió a Teherán, por mediación de Solana, un «paquete» de propuestas destinado a entablar negociaciones sobre varios temas a cambio del cese de las actividades iraní­es de enriquecimiento de uranio.

«El objetivo del ejercicio era enviar una señal. En consecuencia Irán exageró las capacidades del misil en sus declaraciones y a la vez, al parecer, retocó las fotografí­as».

Mark Fitzpatrick

Analista del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres